Entrevistas NO a su imagen 10

El mito curativo, la Luz Orgánica y la Corrección de Sophia

6 de junio de 2007

En Future Primitive

Johanna: Hola a todos, ésta es la entrevista nº 10, la última de esta serie entre Johanna Harcourt-Smith y John Lash. Hablaremos sobre el mito curativo, la Luz orgánica y la Corrección de Sophia. John, ha sido un largo viaje y hemos hablado de muchos de los temas de tu libro No a su imagen. Hoy vamos a repasar el territorio que hemos recorrido y vamos a reunir los varios temas que componen el gran alcance que tiene el libro.

Sé que consideras este libro como la misión de tu vida y me gustaría hablar más de ello. Primero hablemos de algo que no hemos tratado hasta ahora: el título del libro. ¿Puedes explicar el mensaje del título?

John: Sí, el título del libro está en negativo, comienza con la palabra “No” así que conlleva un fuerte mensaje de confrontación, creo yo. Os dice que en este libro estoy protestando contra algo, digo: “Eso no es así”, y me complace decir que, aunque el título del libro tiene este impacto negativo y de confrontación -que creo que es apropiado-, no solamente salgo en contra de algo en el libro sino que también salgo en defensa de algo. Así que el libro no solo es una protesta sino que es también una invitación a una gran solución para los hechos por los que protesto.

¿Sobre qué estoy protestando? Creo que ya debería estar claro que protesto contra el patriarcado y lo que yo llamo la “Mentira Paternal”. Escribí una serie de artículos en metahistory.org donde rastreo la supervivencia de los Misterios después de la muerte de Hypatia y el cierre de las escuelas del Misterio en el siglo IV. En esa serie que se titula “The Alternative History of the Grail” (La historia alternativa del Grial), uso este término Mentira Paternal.

La Mentira Paternal tiene muchos aspectos y me enfrento a muchos de ellos en mi libro. Por ejemplo, la idea de que Jesús es el modelo humano de la ética humana, la idea de que Jesucristo, entendido como un híbrido humano y divino, sea la mejor imagen de la humanidad y demás.

No estoy solo en esta protesta, hay muchas personas en guerra contra el patriarcado desde los años 60 y siento que mi libro forma parte de ese movimiento, pero quiero decir que yo me centro en algo a lo que no se ha prestado suficiente atención todavía e intento ir al núcleo del daño infligido por el patriarcado y la Mentira Paternal.

Para mí, la mejor forma de resumir la Mentira Paternal es ésta: la mentira en la que creen millones de personas en el planeta, es que dios o alguna deidad creadora masculina, entendida como un dios padre que creó este mundo si no todo el universo, habló con un grupo selecto de hombres en la historia y les dio a estos hombres las reglas para vivir sobre la Tierra. Ésa es la Mentira Paternal, y no solo es una mentira sino que para mí es una locura.

Yo diría que No a su imagen anuncia que nos enfrentamos a una mentira en muchos aspectos de la historia humana y en el condicionamiento cultural, en el condicionamiento religioso en el que hemos crecido. Y esa mentira insiste en que solo los hombres de barbas blancas a través de la historia han escuchado a dios, han conocido a dios y han recibido de él los dictados mediante los que tenemos que vivir y, si no los seguimos, seremos condenados por ese mismo dios. Ésta es una de las mentiras más perversas, enfermas, nefastas jamás perpetradas en la historia de la raza humana. No soy el primero en dar un paso para desenmascarar esta mentira, pero mi libro No a su imagen se enfrenta a esa mentira.

Yo llamaría al término bíblico “hechos a su imagen”, que viene del Antiguo Testamento y que mucha gente lo acepta, “el emblema patriarcal”. Es como si a la especie humana se le otorgara una marca como Kalvin Klein, pero en vez de Kalvin Klein es Yavé, Jehová, el dios padre, y todos llevamos esta marca en nuestro trasero o en nuestra frente, en nuestras mentes, y el propósito de mi libro es decir: “No, no vamos a ser marcados en su nombre, nosotros no fuimos creados a su imagen”.

Johanna: Cuando dices que desde los años 60 y 70 hemos estado en un camino de guerra contra el patriarcado, me gustaría que lo desarrollaras.

John: Creo que mi estilo y mi actitud puede ofender a algunas personas y me gustaría aseguraros que soy un guerrero pacífico, pero un guerrero pacífico tiene también que ser capaz de mostrar un poder agresivo de defensa. No es una guerra que yo haya elegido, yo no creé esta guerra, pero estoy dentro de la guerra y hay una batalla en la Tierra, una batalla en nuestra cultura, en la civilización occidental, y estamos en la línea de frente entre los que seguirían una forma de vida vinculada a la Tierra, a Gaia y la diosa, y aquellos que siguen una vida vinculada a esta Mentira Paternal. Y esa batalla no ha sido de nuestra elección, amigos míos, nadie eligió estar en esta guerra, pero estamos ahí y yo me aproximo con una actitud de guerrero.

Johanna: Hemos hablado mucho sobre esto entre nosotros, sé que la cuestión del “emblema patriarcal”, como tú lo llamas, está íntimamente relacionada con el problema del Antropos que hemos analizado en las entrevistas previas. ¿Podrías hablar más de esto?

John: Me complace tener esta oportunidad porque he intentado desarrollar la cuestión del Antropos en estas entrevistas y no creo que lo haya hecho demasiado bien y puedo dar la impresión a la gente de que estoy confundido. No es una cosa fácil de expresar e intento hacerlo lo mejor que puedo. Permitidme que haga un nuevo intento.

En la Mentira Paternal existe una suposición: los hombres que aceptan esa mentira y las mujeres que la aceptan y apoyan a esos hombres, todos comparten una suposición que los une y encontramos esta suposición expresada enérgicamente en la religión islámica. Por supuesto, los gnósticos no protestaron contra la religión islámica porque esta religión llegó después de que ellos fueran eliminados, pero si hubieran sobrevivido se habrían quejado también del Islam de la misma manera que protestaron contra el Cristianismo y el Judaísmo. Se quejaron de la idea de que la religión patriarcal y paternal y los seguidores de esa religión es poseedora de la definición máxima de lo que es un ser humano.

Uno de los problemas de ser humanos es que somos animales que nos definimos a nosotros mismos. Un castor no se define a sí mismo, los animales son definidos por la mente de Gaia. Nosotros también somos parte de la mente de la naturaleza, pero estamos en un estatus evolutivo único, aunque somos parte de la mente de la naturaleza también estamos aparte. Y en esa separación, corremos el riesgo de alienarnos de la naturaleza y una de las formas que adopta ese riesgo es cómo definimos lo que significa ser humano, cómo definimos lo que es un ser humano.

Yo protesto con mucha fuerza contra las religiones patriarcales y paternales porque afirman definir la humanidad para nosotros y yo creo que su definición no solo es incorrecta sino que es enferma y peligrosa. Y creo que la historia, y en especial la historia de la civilización occidental, proporciona pruebas que verifican lo que estoy diciendo. Ésta es la razón por la que el tema del Antropos es tan importante, pues no solo se trata de un asunto de erudición o de doctrinas que los eruditos de Nag Hammadi debaten. Es verdad que si leéis libros sobre el Gnosticismo de Rudolf, o incluso de Pagels, veréis que se dirigen a ti de una manera rutinaria: “entre las variadas enseñanzas gnósticas que identificamos en este mundo está la doctrina del Antropos”. Eso suena muy prohibitivo, frío y teológico. Pero, de hecho, la doctrina del Antropos es una cuestión que yo he estado expresando. Todos estamos profundamente implicados en la doctrina del Antropos porque la doctrina del Antropos plantea esta cuestión: ¿Cómo definimos la humanidad? ¿Y cómo definimos la especie humana? Y añadiría: ¿Cómo, con esa definición, colocamos a la especie humana en el contexto de la naturaleza y en relación con otras especies?

Partiendo de mi entendimiento de los misterios paganos y precristianos de Europa de donde la Gnosis surgió, creo firmemente que esos videntes y chamanes tenían una percepción profundamente mística de la humanidad y que asociaban a esta palabra: Antropos, en las escuelas de Misterios griegas, había otros nombres además, estoy seguro. Y el Antropos, por lo tanto, es la imagen de la verdadera humanidad. Si os lleváis esa definición creo que os servirá de ayuda, pero tened en cuenta que está abierta, no sabemos qué imagen es la estamos viviendo y vivimos a través de ella.

El problema con la religión paternal y patriarcal de Abraham -sin excluir otras religiones occidentales u orientales que también tienen aspectos profundamente patriarcales-, el problema con estas religiones es que nos ofrecen una imagen del Antropos que es patológica y en No a su imagen profundizo en este problema e intento explicar que la imagen de un hombre crucificado, muriendo en la agonía en una cruz, sacrificándose por la humanidad -tanto si creéis como si no que ese hombre fue el hijo de dios y, por lo tanto, divino o si creéis que era meramente humano- es totalmente errónea como la imagen de la humanidad. Jesucristo no es y no puede ser el Antropos.

Johanna: ¡De acuerdo, de acuerdo, de acuerdo! (se ríe). Analicemos la noción del mito curativo. Colocas la historia de Sophia en esta categoría. ¿Nos puedes explicar esto?

John: Intentaré vigilar mi lenguaje y como poeta y mitólogo intentaré ser todo lo cuidadoso que pueda con mi forma de expresarme. Me gustaría decir que propongo la historia de Sophia de los Misterios como un mito curativo y no como el mito curativo. Creo que existen muchos mitos curativos, yo mismo siento haber sido curado por muchos mitos. A menudo menciono el bello mito de la Gran Mujer Búfalo de los nativos americanos. Ese mito ha tenido un tremendo efecto curativo en mi mente y estoy seguro que en muchas otras personas.

Estoy seguro de que casi todas las personas que escuchan esta entrevista pueden atestiguar que algún mito o historia en su vida los ha curado. Así que no quiero dar la impresión de que dejo aparte todo e impongo una narrativa maestra aunque sí que incluyo la historia de Sophia dentro de una categoría especial. ¿Por qué? Es bien sencillo, es un mito planetario, no se limita a ser un mito biorregional, de los que hay muchos y muy válidos, sino que es un mito planetario que abarca todo.

En mi experiencia como mitólogo comparativo, tras la escuela de Eliade y Campbell, Gimbutas y retrocediendo hasta Frazer, esas son mis raíces, no he encontrado en ningún lugar, en todas las mitologías de todo el mundo, ningún otro mito generalizado. Por ello le presto tanta atención y he intentado extraer las líneas generales del mito del caos que son los fragmentos gnósticos.

Ésa es la razón por la que le he otorgado un estatus especial y también me gustaría señalar que en el Mito de Sophia encuentro la resolución del problema de Cristo. Ya sabéis que me quejo de la aceptación de Jesucristo como el máximo modelo de humanidad, pero no solo tengo que ofrecer una protesta. Los gnósticos como yo -si puedo hacer ese paralelismo- no solo protestaron, protestaron contra algo que pensaban que estaba mal para la humanidad, es decir, el ascenso del salvacionismo judeocristiano, pero al mismo tiempo decían: “Mirad, tenemos esto, tenemos esta preciada historia que hemos desarrollado en nuestro linaje de chamanes y videntes durante miles de años y, aunque hasta cierto punto ha sido la tarea especial de ciertas personas, de las escuelas del Misterio, podemos abrir el acceso a esa historia a toda la humanidad porque realmente pertenece a toda la humanidad”.

Pero no tuvieron la oportunidad de abrir el acceso a la historia porque en el momento en que los gnósticos podrían haber llegado al público en general con el mito de Sophia y su concepto del Antropos, los Misterios fueron cerrados y brutalmente eliminados por las personas que aparecían con las mentiras del salvacionismo.

Aquí es donde entra en escena John Lamb Lash porque 1.600 años después él devuelve lo que habrían presentado los místicos de las escuelas de Misterios a la gente de la Era de Piscis, lo recupera y dice: “De acuerdo, ésta es la historia de la humanidad, probadla. Ésta es la Sophia de los Misterios que es la misma Gaia que encontramos hoy. Juntad ambas y tendréis la solución: el mito curativo”.

Yo creo que hay muchas soluciones en este mito curativo pero la más maravillosa es que incluye otro concepto de Christos. He intentado recalcar en mi libro y sé que esto es muy tedioso para mucha gente y no lo haría si no pensara que es muy importante: Cristo y Christos no son lo mismo. Cuando os sumergís en el Gnosticismo a través de los enfoques que ofrezco en mi libro descubrís que vosotros podéis tener vuestro Christos, pero no podéis tener el Cristo salvacionista al mismo tiempo porque son absolutamente contradictorios. Uno de ellos es un mito curativo y el otro es tóxico y patológico.

Creo que el Mito de Sophia es excepcional en todos estos puntos pero especialmente porque contiene ese episodio temprano en el que Christos y Sophia, entendidos como Aeones o dioses del pléroma, proyectan el Antropos. Christos y Sophia son los padres divinos del Antropos, por así decirlo, y Ellos han configurado el código genético del Antropos mediante la fuerza de Su imaginación divina. Así que podéis tener a Christos con Sophia en ese sentido pero en el verdadero espíritu de los Misterios paganos no podéis tener a Cristo como un avatar masculino y salvador que nace, se encarna y muere para salvar al mundo.

Johanna: Los que te conocemos de una manera íntima sabemos que hay algo en juego cuando revelas la Luz Orgánica en No a su imagen y en metahistory.org. Me refiero a que este tema no solamente es importante de una manera objetiva para describir la experiencia de la diosa Sophia sino que también es una experiencia profundamente personal. ¿Podrías salir a la luz y contarnos algo sobre este asunto tan delicado?

Johanna: Gracias por preguntar, Johanna, es un detalle muy dulce por tu parte. Es un tema delicado y ya he sacado mi dedo gordo del pie a la luz una vez y ésta es la segunda vez que he hablado de ello públicamente. La primera vez fue en la conferencia de Bioneers en 2005 después de dar mi charla sobre la sabiduría indígena de Europa, que es mi introducción al Gnosticismo y el Mito de Sophia. Durante un taller salió este asunto y voy a repetir lo que dije aquella vez y os ofreceré algunos detalles más. Lo que dije aquella vez es que en mi experiencia como místico y erudito me he llegado a dar cuenta de que vivimos en una época en que todo ha sido profanado y que ya casi no queda nada sagrado a donde agarrarse porque todo ha sido tan desacralizado -el término técnico sería desacralización-, que incluso las cosas que fingen ser sagradas son solo mierda, en realidad.

Esto lo predijeron hace muchos siglos los videntes de Asia que vieron el final del Kali Yuga. Predijeron que al final del Kali Yuga ya no quedaría nada que no pudiera ser violado excepto una cosa. Existe una cosa que no puede ser desacralizada. Así que me di cuenta de que había llegado el momento en el que todo había sido profanado y que podíamos comenzar a hablar sobre algo que no había sido profanado y eso, que yo sepa, es la cosa más sagrada del mundo: la Luz Orgánica.

Creo que dejo claro en mi libro que…veis que mi tono es un poco vago, pero es que este tema es muy delicado y esotérico. Digo en la introducción que he escrito una gran parte de mi libro partiendo de mis propias experiencias místicas personales, pero mientras leéis el libro no encontráis que yo exprese esas experiencias personales en primera persona. Eso puede haber defraudado a algunas personas o se pueden haber sentido algo timadas, y es que elijo no usar un lenguaje en primera persona, elijo no decir “Yo estuve ante la Luz Orgánica en esta situación” o “Yo vi al Mesotes o el Cristo Etéreo”, para usar los términos de la Nueva Era. No uso la primera persona pero cuento con que la gente que lea el libro va a entender que hablo sobre lo que yo he experimentado. Y si queréis verlo escrito en primera persona, simplemente iros a metahistory.org.

Para informaros sobre el trasfondo de esto, me gustaría decir brevemente que entiendo que la divulgación directa de la Luz Orgánica, esto es, su apariencia, su textura, el modo que tiene de comportarse, estaba protegida durante los antiguos Misterios mediante un voto. En algunos testimonios de los antiguos misterios podéis ver que hablan sobre la Luz, dicen que no hace sombra (cosa que es característica de la Luz orgánica), pero no entran en algunos de los detalles que yo he mencionado. ¿Por qué no? Porque esos detalles, que solo los podían conocer los iniciados, estaban protegidos por un voto, un voto sagrado de silencio. Nunca fue escrito, pero me gustaría añadir -y yo pienso que éste es el aspecto maravilloso de ese voto- que el voto no se hacía para esconder o retener la información sobre la Luz Orgánica a la humanidad en general, el voto se hacía para proteger esa información hasta el momento adecuado para ser revelada, y ese momento es ahora.

Siento que, mediante mi revelación de la Luz Orgánica en No a su imagen, he completado el voto, así que el libro no solo es el resultado de la misión de mi vida como la suma total de mi erudición y mi experiencia mística sino que también es una expresión directa de la finalización de ese voto.

Johanna: ¿Crees que tu descripción de la Luz Orgánica puede ser verificada o corroborada por otros testimonios, gente que yo conozca (se ríe), en estados alterados experimentando con plantas sagradas?

John: Sin duda creo que sí. Y creedme, nunca habría hecho esta divulgación como he hecho si hubiera pensado que iba a quedarme solo como un místico raro, la única persona que afirma haber sido testigo de este particular fenómeno. No, ya he conocido a gente que me ha contado que han tenido esta experiencia. Creo que ha sido registrada en los testimonios constantes que ahora encontramos en la literatura enteogénica, en los muchos libros que ya se han escrito, la antología de Ralph Mesmer, por ejemplo, de experiencias con los hongos, así como en su antología sobre la ayahuasca que contiene una serie de testimonios que se refieren a la Luz Orgánica. La gente ve muchas cosas en estos estados alterados con plantas psicoactivas, pero lo que yo señalo es que la Luz Orgánica es una experiencia base a la que llegaría mucha gente. Así que me siento seguro de haber divulgado esto y no quedar como un raro sino como alguien cuyo testimonio puede ser corroborado por otras personas y cada vez me siento más cómodo con la información que he sacado a la luz.

Solo quiero señalar y añadir una cosa más. En No a su imagen establezco una distinción esencial en una sección titulada “Gaia y Shakti” donde explico que en el misticismo tántrico de Asia se describe también una metamorfosis de la diosa en la Tierra material, la Tierra material y sensorial. Hablan de Devi o la suprema diosa Shakti que se transforma ella misma en la naturaleza y hablan de ello en términos bastante específicos. Pienso que este lenguaje es un paralelismo de las enseñanzas gnósticas, pero lo que encontráis en las enseñanzas tántricas, como señalo, que nos han sido entregadas en su mayor parte por Sir John Woodroffe, es que los tántricas, en su percepción mística son capaces de distinguir que Sophia, la diosa, cuando se convierte en la Tierra, no pierde su forma original. Así que marco una diferencia entre lo que yo llamo el cuerpo planetario de Sophia -es decir, el planeta en el que vivimos, los árboles, las nubes, el viento, los bichos, la gente, las ballenas y los pájaros- y lo que yo llamo el cuerpo substancial primario de Sophia. El cuerpo substancial primario de Sophia es la Luz Orgánica de la que Ella está compuesta y todos los Aeones están compuestos.

Lo que yo espero que suceda ahora, Johanna, es que lo que tú y yo creemos que va a ser la cuarta generación del misticismo enteogénico desde Wasson y Huxley y Robert Graves, que se producirá una verificación de esta distinción, la gente que tenga un encuentro con Gaia-Sophia, en su cuerpo planetario y en su cuerpo substancial primario, será capaz de tener esa experiencia con claridad y verificarla. Creo que eso va a ser posible cuando nuestra disciplina y sobriedad en el misticismo experimental mejore cada vez más.

Johanna: Sí, yo creo que la sobriedad es un ingrediente clave en todo esto, y eso me lleva a preguntarte esto: ¿Piensas que la experiencia directa de la Luz Orgánica nos ayuda o nos ayudaría a entender la Corrección de Sophia?

John: Soy de la opinión de que nosotros, la humanidad ahora en el año 2007 y en los años venideros, necesitamos un núcleo de videntes y místicos para desarrollar nuestra relación con Sophia de una manera especial. Al mismo tiempo, creo que cada ser humano está profunda, biológica y empáticamente vinculado con la diosa y tiene una relación íntima con la diosa y es ambos, no es uno o el otro. Pero lo que yo sé de la historia del chamanismo y el chamanismo tradicional genuino, comparado con el chamanismo embaucador, que todo el mundo afirma que se está  desarrollando hoy en día, en esa tradición los chamanes existían en todas las sociedades para profundizar en el misterio más que la gente normal. Así que sí, yo afirmo que la observación directa de la Luz Orgánica y lo que en los Misterios se llamó mathesis o “la instrucción mediante la Luz” solo le puede suceder a especialistas y videntes que siguen la disciplina del misticismo, la disciplina del chamanismo con plantas psicoactivas y que cultivan el más alto grado de sobriedad y claridad en ese camino.

Johanna: ¿Por qué somos una amenaza para los gobiernos y las religiones organizadas?

John: La primera razón es bastante simple y estoy seguro de que todo el mundo la entenderá en seguida, más allá de la cuestión de las plantas psicoactivas, si estás en contacto con la naturaleza, con la autoridad erótica de la naturaleza como una maestra y con el abrazo erótico de la naturaleza como amante, no te vas a sentir inclinado a aceptar ningún gobierno. Aceptas el gobierno de tu cuerpo, el gobierno de tus sentidos, el gobierno de la belleza y la sublime sabiduría de este planeta en el que vivimos.

Los controladores, que son solo manifestaciones de esta mentalidad arcóntica demente que los gnósticos intentaron desenmascarar, los controladores que hay en el gobierno y la sociedad, simplemente no quieren que hagamos esto porque nosotros nos lo pasamos bien y ellos no, nosotros estamos teniendo experiencias extáticas y ellos no.

Esto es precisamente lo que dicen los gnósticos sobre los Arcontes. Dicen que los Arcontes no son capaces de superarnos y nos engañan y nos manipulan, pero la base de su subterfugio es que son envidiosos.

Los gobiernos no quieren que esto suceda porque si los humanos pudieran tener estas experiencias se produciría una bella anarquía, pero yo pienso, en mi corazón, y creo que muchísimas personas también lo harán, que esa bella anarquía es la solución para la armonía en este planeta.

Johanna: ¿Qué papel tiene la epinoia luminosa en la Corrección de Gaia-Sophia? Me encantaría escuchar más cosas sobre su Corrección.

John: Y a mí me encantaría decir más cosas sobre ese tema, probablemente me pasaré hablando de ello el resto de mi vida y me sentiré muy feliz de hacerlo. He señalado en No a su imagen que la escuela setiana del gnosticismo creía o enseñaba que Sophia depende de la imaginación humana para su Corrección y esa fórmula es muy profunda. La misma Gaia, que encarna esta Tierra que es la inteligencia planetaria, mira de alguna manera a la imaginación humana para encontrar su camino. Éste es un escenario cocreativo que fue presentado por los videntes gnósticos, es el escenario que he intentado esclarecer en mi libro y obviamente la imaginación humana y lo que hagáis con vuestra imaginación, cómo uséis vuestra imaginación, es algo tremendamente importante para trazar esta conexión con Gaia-Sophia.

He sido muy cauto para salir a la luz y expresar de manera específica y precisar o definir lo que es la Corrección de Sophia. Hay dos razones que justifican esto. La primera es que no tenemos pruebas directas en los materiales gnósticos, de hecho, la paráfrasis que acabo de aportar es la evidencia más clara que tenemos. Hay un pasaje que he citado que dice: “Sophia permanece en el Noveno -que es el término gnóstico para la esfera de la Tierra- hasta su Corrección y la epinoia luminosa de la humanidad la ayuda en su Corrección”. Ésa es la única pista que queda de lo que nos enseñaron, tenemos que desarrollarla.

¿Cómo desarrollamos esto? En primer lugar, responsabilízate de lo que imaginas. No es tanto que creas tu propia realidad. Johanna, tú y yo hace años, protestamos contra eso que no es más que una fórmula de autoempoderamiento de la Nueva Era que no nos gusta. Nosotros co-creamos una realidad compartida y la herramienta más poderosa para hacerlo es nuestra imaginación y el sexo. Así que yo le diría a la gente que el sexo y la imaginación obviamente van muy íntimamente asociados y que en vuestra vida personal la manera de entrar en esta Corrección sería hacer una práctica de usar la imaginación y perfeccionar vuestras habilidades sexuales y vuestras sensaciones sexuales de una manera sensata y responsable.

Johanna: ¿Puedes decir algo más sobre cómo podemos ser participantes activos en la Corrección de Sophia y sobre cómo nos podemos aproximar a ella correctamente?

John: En la respuesta a esta pregunta me gustaría dar las gracias a algunos de mis amigos de la costa Oeste de los EE.UU., uno de ellos se ofreció, por voluntad propia y partiendo de su inspiración espontánea, a hacer un evento basado en los episodios del mito de Sophia que yo había publicado en metahistory. Y ésta es una bella manera de participar. Proponen un evento de teatro ritual participativo y creo que es exactamente la dirección que hay que tomar. El Mito de Sophia es un mito tribal, pero es un mito para la tribu del planeta y no para una tribu particular de una región o cultura. Por eso es por lo que lo coloco en una categoría especial. Y este proyecto es un bello ejemplo de lo que se puede hacer en la pintura, en la música, en la danza, en la danza en trance, en todo tipo de expresión cultural para llevar a la psique humana el valioso poder del Mito de Sophia. Lo llevamos en nuestra psique, somos sus instrumentos, somos sus bailarines, sus poetas, sus cantantes, sus videntes, sus eruditos, como siempre lo hemos sido. Así que la forma de aproximarse es a través de todos los aspectos de nuestras vidas que implican la disciplina ecológica y la inspiración creativa.

Johanna: Aquí estamos finalmente. ¿Puedes decir qué ha significado para ti hacer estas diez entrevistas y dónde te encuentras ahora en comparación con dónde estabas al principio?

John: Gracias por esta pregunta final. Sin duda ha sido un viaje, la voz continúa. He cambiado mucho desde que mi libro fue publicado en noviembre y comenzamos estas entrevistas poco después. Soy como una serpiente cambiando a una nueva piel y me siento transformado y renovado por haber terminado este libro y terminado una misión que se remonta a un pasado muy remoto, por supuesto todos estamos haciendo lo mismo, cumpliendo misiones. El final del Kali Yuga es una época de finalización, abriendo un camino para una nueva humanidad y una nueva aventura de la humanidad y creo que estas entrevistas nos han colocado en el umbral de esa aventura. Creo que han liberado mi mente mucho porque toda la erudición y el misticismo que presento en mi obra no es fácil de asimilar para mucha gente. Siento que la gente tiene un deseo apasionado de aprender y eso es con lo que cuento. Cuando alguien se queja de lo que escribo, lo entiendo, les digo: “No importa, lo que importa es el deseo de aprender”. Entender o no entender es un asunto secundario y sé que hay mucha gente que lleva en su corazón el deseo de aprender y ahora el proceso de escribir mi libro me ha hecho un mejor maestro y quizás estas entrevistas han facilitado el acceso de la gente a lo que escribo. Sin duda espero que haya sido así.

Solo quiero señalar un par de cosas más antes de terminar, Johanna, cosas que han sucedido desde que hemos hecho estas entrevistas. Una cosa es que han habido un par de peticiones para que continuemos tú y yo haciendo entrevistas y creo que lo haremos, pues próximamente haremos un bloque de seis charlas. Lo que nos han sugerido son dos cuestiones. Algunas personas estaban muy intrigadas por los paralelismos tan cercanos entre el Budismo y el Gnosticismo. Yo tenía un capítulo sobre ese tema en el boceto original de No a su imagen, pero lo eliminé porque pensé que el libro iba a quedar demasiado denso. En las entrevistas con Johanna intentaré explicar esos paralelismos y entrar en la relación tan cercana entre los budistas y los gnósticos que nos lleva de vuelta al siglo IV, probablemente en la región de Gandhâra en el Hindu Kush. Ahí tendremos una oportunidad de tocar temas nuevos.

También nos han sugerido que continúe hablando de lo que el Gnosticismo o la gnosis -el camino del éxtasis cognitivo- puede ser hoy y cómo podemos trabajar en el camino de la Gnosis y salir de la concepción erudita de que el Gnosticismo es algo del pasado. Así que la gente pide que sigamos hacia adelante y me encantaría hacerlo, me encantaría bailar con Johanna, como nos gusta hacer cuando nos juntamos, bailar en la belleza.

La otra cosa que ha sucedido desde que hemos estado haciendo estas entrevistas es que Daniel Pinchbeck me ha invitado amablemente a participar en su blog. No se me da muy bien comunicarme por internet en un sentido interactivo, pero estoy aprendiendo. Así que ahora tengo mi blog en “Reality Sandwich” y allí podéis encontrar un diálogo entre yo mismo y un hombre que representa a la visión cristiana de Cristo como una figura mística del redentor. Aprecio la oportunidad de hacer esto aunque no sé cómo me voy a manejar, pero lo haré lo mejor que pueda para ser amable y no perder mi sentido del humor. Ésa es una gran oportunidad para interactuar con los demás, le doy las gracias a las personas que me han posibilitado esto y le doy las gracias a las personas que escuchan Future Primitive y que nos escuchan a Johanna y a mí haciendo estas entrevistas e improvisar. Así que improvisaremos con vosotros en el futuro y podéis contar con ello.

Johanna: Ha sido un privilegio para mí y siento gratitud por poder tener esta conversación en público, que hemos tenido en privado durante veinte años, y para mí esto es un gran tesoro.

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