Entrevistas No a su imagen 08

El enigma del Mesotes

27 de mayo de 2007

En Future Primitive

Johanna: Hola a todos, soy Johanna Harcourt-Smith con John Lash. Estamos haciendo nuestra entrevista nº 8 y quiero pedir disculpas a los oyentes porque nos hemos retrasado al publicar esta entrevista. Hoy vamos a hablar del enigma del Mesotes y voy a ir directamente a este tema hablando con John sobre su visión especial del Mesotes o el mediador y cómo eso cambia nuestra visión de Cristo.

En la introducción a No a su imagen señalas, de manera irónica, que los eruditos del misticismo no pueden admitir haber tenido experiencias místicas, sin embargo, esperamos que alguien que hable de un tema haya tenido experiencias personales sobre él. Tú, por otro lado, afirmas escribir basándote en tus experiencias personales. Por ejemplo, describes el encuentro con la Luz Orgánica en los Misterios como algo que has visto tú de primera mano y la misteriosa figura del Mesotes también. ¿Cómo orientarías a los oyentes hacia este tipo de información y cuál es en esencia la diferencia entre una experiencia mística genuina y una ilusión o alucinación?

John: Gracias, Johanna. Esas preguntas sin duda van al corazón de mi propia experiencia y mi propia búsqueda personal, si es que lo queréis llamar así, misticismo, y tocan algunos de los aspectos más difíciles que trato en mi libro. El Mesotes es un aspecto de la enseñanza gnóstica, es un elemento que se encuentra en los materiales gnósticos y un tema que los eruditos han ignorado. De todos los eruditos que conozco, ninguno lo menciona o especula sobre lo que posiblemente podría ser.

Es un gran tema y me gustaría responder en dos partes. Primero quiero decir que en el misticismo -y mi libro No a su imagen trata en gran parte sobre el misticismo- los misterios fueron una forma de misticismo, el chamanismo es una forma de misticismo, yo lo llamaría una forma de misticismo orientada a las plantas y la naturaleza. Voy a intentar hacer que los oyentes se sientan cómodos y también que algunas personas que escriben sobre mí en internet se familiaricen un poco más conmigo, y diré que no hay autoridad en el misticismo excepto la autoridad de tu propia experiencia. Así que si yo, John Lash, salgo y dijo una u otra cosa basándome en mi misticismo, no espero: a) que nadie me crea; b) que nadie me siga sin una actitud crítica; c) que nadie me mire como si yo fuera una autoridad. Me gustaría que la gente me mirara como auténtico, que me dieran reconocimiento por la autenticidad de mi experiencia. Eso me gustaría, pero no soy una autoridad.

Por otro lado, aquí es donde encontramos una de las grandes dificultades de Nag Hammadi y los materiales gnósticos. Como has dicho, Johanna, hay eruditos que escriben sobre estos materiales, que son temas profundamente místicos, y ellos mismos no son místicos o no admitirán ser místicos. Esto dificulta el tema desde el principio. Coged un texto como El discurso de la Ogdóada y la Enéada que está en la colección Nag Hammadi. Se trata de una transcripción absolutamente pura y directa de experiencias místicas, encuentros en estados alterados, y usa un lenguaje que puede igualarse al lenguaje que usan otras tradiciones místicas y chamánicas y ¿qué hace un erudito, que él mismo o ella misma no ha experimentado, con esas tradiciones comentando estos textos? Así que en un sentido, yo diría que estoy cualificado y ellos no. Pero de nuevo, eso no hace de mí una autoridad que no debería ser cuestionada.

Esto nos lleva a la segunda parte de tu pregunta. ¿Qué es una experiencia mística real y cuál es ilusoria? Hay unas ocho formas en las que puedo responder eso y espero que sean divertidas, pero al mismo tiempo espero que también sean serias. Existen alucinaciones verdaderas y luego hay alucinaciones que no son verdaderas. La diferencia entre ellas es epistemológica, se trata de una diferencia en el refinamiento cognitivo, y la práctica del misticismo -hablo aquí del misticismo y el chamanismo como pertenecientes al mismo tipo de experiencias- es aquella en la que aprendemos a ser más sagaces en nuestras percepciones de los estados alterados y nuestra percepción de esta realidad. Aprendemos a cultivar y refinar nuestra percepción mística. No hay nada accidental en esto. La única diferencia entre tomar ayahuasca y tener experiencias ilusorias y tener experiencias místicas genuinas está en la forma con la que las manejas y en la relación que estableces con la planta maestra, si estás teniendo una experiencia mística con la ayuda o guía de una planta sagrada.

Hay muchas cosas de las que podríamos hablar, pero sigamos con el resto de las preguntas que hemos establecido para esta entrevista porque es necesario que nos centremos tanto como podamos en el tema enigmático del Mesotes.

Johanna: Bien, dinos, John, de una manera sencilla qué es el Mesotes tal y como lo describen los escritos gnósticos.

John: La palabra Mesotes es una palabra inventada, es un neologismo. No la podéis encontrar en la lengua griega o copta y parece que significa “medio unido” y se traduce como el “médium” o “intermediario”. No es una palabra que se encuentre con frecuencia en los materiales Nag Hammadi, yo diría que aparece unas cuatro veces y también la he encontrado un par de veces en materiales que no son Nag Hammadi, uno es Pistis Sophia. El significado de la palabra hace referencia a un tipo de entidad psíquica, pero los eruditos no hablan de ella, así que no puedo citar a nadie excepto a mí mismo que haya entrado en lo que es el Mesotes.

Sin embargo, está claro en las pocas veces que es mencionada, que el encuentro con este ser psíquico, que podría ser llamado un espectro, es central para la experiencia mística de los gnósticos.

A menudo se asocia esta palabra con otro término que se traduce como Jesús, así que una de las traducciones que podéis encontrar es “el médium de Jesús”. De hecho, el nombre de Jesús no se encuentra en los escritos gnósticos de Nag Hammadi o en otros distintos y los eruditos se toman una gran libertad para traducir lo que ven como Jesús. Lo que realmente encontráis es un término en clave que consiste en dos letras (la I y la S) en copto y sobre esas dos letras hay una barra que los eruditos indican que es una abreviatura o código. Y lo que hacen los eruditos es que cambian la I por una J y la S dicen que es la de Jesús. Pero se podría rellenar de distintas formas, por ejemplo, se podría rellenar como IASOS y esta palabra en griego se usaba en términos místicos para referirse al “sanador” o “sanador interior”. Yo creo que es más preciso interpretar el Mesotes IASOS como el intermediario que cura o el sanador interior.

Estamos hablando de una entidad que parece que toma la forma humana -hablaremos más sobre esa cuestión más tarde porque es muy importante-, pero es una entidad a la que te puedes encontrar en estados místicos y toma forma humana, aunque no necesariamente es una entidad humana. Creo que la mayoría de los oyentes que nos escuchan entenderán que en las tradiciones del chamanismo indígena y el chamanismo con las plantas, las plantas pueden a veces tomar la forma de seres humanos. Los ayahuasqueros dicen que el espíritu de la ayahuasca puede aparecer como una joven mujer bella en el bosque. Este testimonio del chamanismo indígena nos ofrece un ejemplo del encuentro con el Mesotes, es un intermediario.

La pregunta es: ¿De qué es un intermediario? ¿Cuál es la función específica de esta entidad?

Johanna: Has dicho en metahistory.org que la interpretación del Mesotes es uno de los temas más importantes de la web. Háblanos de esta interpretación y por qué es tan significativa.

John: Señalaría a los oyentes un ensayo de metahistory.org que se titula “Mesotes, the Matrix of Animal Powers” -por cierto, quiero agradecer a los lectores de la web por su fidelidad, metahistory es una web educativa, intento enseñar a través de metahistory y algunas de las cosas que enseño no son fáciles de enseñar-. Si leéis el ensayo “Mesotes, the Matrix of Animal Powers”, veréis que trazo un paralelismo entre el intermediario gnóstico o sanador interno y el espíritu de la naturaleza que encuentran los nativos americanos y varios pueblos indígenas durante sus búsquedas de visión o durante rituales chamánicos como los de hongos o ayahuasca.

Lo que en realidad estoy haciendo es colocar la figura gnóstica del Mesotes en este otro contexto para que pueda ser entendido. La razón por la que hago esto es porque la gente que experimenta el Mesotes generalmente se encuentra con reacciones problemáticas . Digo “problemáticas” porque existe una tendencia a confundir a esta entidad con el Jesucristo de la Biblia.

Hay dos razones para esta confusión. Yo mismo cometí este error, por cierto. Yo me he encontrado a esta entidad al menos dos veces de una manera completamente espontánea, es decir, sin haber usado ninguna sustancia que pudiera alterar mi mente o planta sagrada -que son el único tipo de sustancias que uso, no uso drogas-, pero lo he encontrado con y sin el uso de las plantas sagradas. Mi tendencia inicial en el primer encuentro fue a pensar que yo había visto al Jesús resucitado, el Jesús etéreo o como quiera que lo queráis denominar y aparentemente ésta es la reacción de muchas personas. La razón es doble. En primer lugar, el Mesotes a veces, no siempre, se presentará con la forma de un hombre, es una entidad que cambia de forma y puede tomar la forma que quiera, también puede aparecer como un animal de poder, un lobo, un ciervo, un águila, pero si aparece con forma humana tomará la forma del Manitu, que es el espíritu de la naturaleza de los nativos americanos. Si leéis la sabiduría indígenas, descubriréis que el Manitu es un concepto universal en Norte América, a menudo aparece como una figura masculina, pero no siempre, pues la Mujer Búfalo es un ejemplo de una versión femenina del Manitu. Pero generalmente, por las razones que sean, esta entidad a menudo aparece como un hombre y, puesto que estamos condicionados por la religión, nos han contado durante muchos siglos historias sobre la resurrección de Jesús, esa historia se ha convertido en una obsesión en las mentes de muchas personas, incluso la gente que no es cristiana conoce la historia muy bien, así que hay una tendencia a hacer esa interpretación de la experiencia y ver al Mesotes con el filtro de Jesucristo.

Yo creo que ésa es una forma incorrecta de manejar esta experiencia. Recordad lo que dije al principio, la diferencia entre una verdadera experiencia mística y una ilusoria está en la forma con la que la manejas y creo que ha habido un mal manejo de los encuentros con el Mesotes y la razón por la que he dicho que mi visión de esto es una de las cosas más importantes de metahistory es porque estoy intentando hacer una corrección radical aquí e intento llevar este elemento profundamente importante de la experiencia mística a una perspectiva totalmente diferente.

Johanna: Te he oído llamar a esta entidad Cristo Etérico y, en otras ocasiones, lo has llamado “el cursor de la humanidad”. ¿Puedes explicar estas etiquetas?

John: “Cursor” se refiere al cursor de la pantalla de un ordenador. Hay otro ensayo en metahistory.org titulado “Honeycomb Light of the Christos” donde describo en primera persona mis dos encuentros con el Mesotes gnóstico y en mi libro No a su imagen hay varias descripciones extensas del Mesotes en relación con este concepto del Cristo interior. La razón por la que lo comparo con un cursor es porque funciona como tal, eso está explicado en mi libro.

Lo que intento hacer con estas perspectivas diferentes es centrarme en las experiencias en el alma interna que eran fundamentales para los antiguos misterios, y también creo que han sido fundamentales para las tradiciones chamánicas indígenas del mundo durante mucho tiempo. Lo que tenemos que hacer, creo yo, es que tenemos que volver a recuperar esta experiencia del Mesotes-Manitu del Cristianismo, pues no pertenece al Cristianismo. La entidad que se ve no es el Jesucristo descrito en el Nuevo Testamento y en las Cartas de San Pablo. ¿Cómo puedo estar tan seguro de que no es esa entidad?

Bien, en “Honeycomb Light of the Christos” explico que entre las dos experiencias que tuve de manera espontánea, una en India cuando tenía unos 20 años y la otra en 1972, después de ellas tardé 13 años para resolver lo que me había pasado. Sé que muchas personas se preguntarán que por qué no podía ser eso, y esto quizás es difícil de aceptar y no espero que nadie me crea o me siga sin sentido crítico, pero me muestro inflexible tras una gran cantidad de reflexión sobre mi propia experiencia y mis estudios. Y estoy convencido de que si el Jesucristo que nos reflejan en la Biblia realmente hubiera sido una figura del Mesotes, entonces las enseñanzas atribuidas a él habrían sido completamente distintas. En otras palabras, cuando experimentas esa entidad del Mesotes-Manitu en la conciencia desnuda de un estado alterado, no aparece el mensaje que se asocia al Jesús bíblico, el mensaje de la redención, el castigo del dios padre, no es una figura de un mesías, no transmite al alma del testigo ninguno de esos elementos que componen lo que conocemos como el Cristianismo, no transmite un amor a la humanidad, que es el mensaje principal que se le atribuye a Jesucristo. El Mesotes-Manitu no transmite el mensaje de amor a la humanidad sino que transmite el mensaje de amor a todas las especies. Es el intermediario en el sentido de que cura el vínculo entre la especie humana y el resto de las especies, ésa es mi representación del Mesotes, que creo que pensaréis que es coherente con las tradiciones indígenas o la visión chamánica del espíritu de la naturaleza, el Manitu, la Mujer Búfalo Blanco o como queráis llamar a la entidad.

Johanna: Pasemos a la idea gnóstica del Antropos y qué conexión existe entre el Mesotes y el Antropos. La conexión no es exactamente obvia, ¿puedes resolver esto?

John: ¿Sabes? No sé si puedo resolverlo, intentaré hacer lo que pueda. He estado intentando resolverlo durante mucho tiempo y siento que estoy cerca de resolverlo, estoy escribiendo un par de ensayos para metahistory.org que creo que aclararán esta idea. Permitidme que retroceda, que dé unos pasos atrás y les presente a los oyentes una proposición que hago en mi libro No a su imagen. Esta proposición es sobre nuestra historia en los últimos 2.000 años, nuestra historia en el mundo occidental que cuenta lo siguiente: En las antiguas escuelas de Misterios, que eran guiadas y dirigidas por los gnósticos, los telestai, los hombres y mujeres que mantenían esas escuelas, tenían una concepción particular de la humanidad, del Antropos, y esa concepción estaba basada en la historia de la diosa Sophia. En otras palabras, ellos definieron lo que es la humanidad, el Antropos, desde el punto de vista de la historia de Sophia. Yo he restaurado y sintetizado muchas veces esa historia -la encontráis en la página web y en mi libro en nueve episodios- y en esa historia se describe al Antropos como un modelo luminoso que es emanado desde el centro galáctico y el genoma humano es una espora de ese modelo. Éste es un concepto muy sofisticado de la humanidad que, en muchos aspectos, nos recuerda a nuestros conocimientos modernos de genética. El problema es que para la gente normal tiene que haber un modelo o un símbolo de la humanidad que pueda seguir y ver su propia humanidad en esa imagen. Y lo que ocurrió a comienzos de la Era de Piscis hace 2.000 años fue que la necesidad de esa imagen o icono de la humanidad se hizo muy claro y los místicos de las escuelas de Misterios sopesaron cómo presentar ese modelo de la humanidad, una imagen que realmente reflejara lo que la humanidad es en un sentido espiritual. Pero, como he explicado, no tuvieron la oportunidad de presentar y enseñar esa imagen que fue Hermas, el joven pastor sonriente con un cordero a sus hombros. Ése es el icono que habrían usado como símbolo de la humanidad.

En vez de eso, se impuso la ideología judeocristiana romana, los partidarios de esa ideología destruyeron los Misterios, destruyeron las enseñanzas y los escritos de los Misterios y eliminaron todas las pruebas que pudieron y, en ese programa salvacionista, a la humanidad se la presentó con otra imagen, una imagen que reflejara su esencia, y esa imagen fue el salvador crucificado. Así que, durante 2.000 años, hemos estado encadenados a una imagen de nuestra propia humanidad que representa la tortura y el victimismo. Y esta patología nos está llevando al abismo.

Todo eso es el trasfondo de la historia, vayamos ahora al presente. En mi libro, No a su imagen, he intentado demostrar la importancia que tiene el hecho de que hoy en día desarrollemos nuestro propio concepto del Antropos y que lo liberemos de estos 2.000 años de salvacionismo y de este juego de víctima-agresor en el que hemos estado inmersos y que está glorificado por la figura del salvador y, sin embargo, al mismo tiempo, no tengo una solución sobre la imagen que podemos proponer que pudiera representar nuestra humanidad. Obviamente existe un problema de género porque si usamos un hombre caemos otra vez en el juego patriarcal, pero tampoco podemos usar una mujer porque el Antropos no es ni un hombre ni una mujer.

Ahora, relacionando esto, con la figura del Mesotes, lo importante que tenemos que entender es que cuando tenéis la experiencia del Mesotes -y creo que algunas de las personas que escuchan esta entrevista pueden haberla tenido- hay una tendencia a ver una figura luminosa masculina y pensar que esa figura corresponde al Antropos y no lo es. Se trata solamente de un reflejo, una forma que toma esa entidad para que la podamos reconocer.

Creo que uno de los testimonios más brillantes de la experiencia del Mesotes se encuentra en los escritos de Carlos Castaneda, creo que es en El fuego interno o uno de los libros de ese periodo. Castaneda experimenta esta forma luminosa y se siente completamente inspirado por ello porque él piensa que ha visto a Cristo, en el sentido de que Cristo representa a la humanidad ideal, y cuando va y se lo cuenta a Don Juan, don Juan le dice: “No, eso sencillamente es el molde del hombre, lo que has visto es un simple reflejo del molde con el que estás hecho y hay un poder incognoscible que funciona a través de ese molde, pero no deberías igualarlo a Cristo en el sentido cristiano”.

Como tema profundo que es, no pretendo haber resuelto completamente el asunto aquí, pero lo he hecho lo mejor que puedo y me gustaría saber cómo lo habéis recibido.

Johanna: Yo creo que lo estás haciendo genial. Tenemos este ejemplo del encuentro de Carlos Castaneda con el Mesotes. ¿Hay otros ejemplos de este encuentro que podamos explicar ahora?

John: Existen varias formas con las que puede aparecer. Una es simplemente como una presencia de luz. No necesariamente ves una figura humana en esa presencia sino que más o menos sientes una presencia humana en esa luz, y la luz es muy cautivante, parece que está viva y llena de placer, parece estar elevándose de una forma misteriosa. También se puede ver una figura masculina resplandeciente u otras figuras: animales, pájaros, reptiles, poderes animales. Los poderes animales que se encuentran en las búsquedas chamánicas son versiones de esta entidad del Mesotes.

Puede que te acuerdes que cuando nos conocimos, Johanna, estábamos trabajando en un par de proyectos y uno de ellos era que yo pensaba hacer una antología en primera persona de testimonios de gente que se había encontrado con el Mesotes. Y entonces, yo todavía funcionaba con la idea del Cristo interno, así que yo los consideraba testimonios de encuentros con Cristo, y no tenéis que ir muy lejos para encontrar estos testimonios Bill Wilson, el fundador de AA (Alcohólicos Anónimos) tuvo uno, el famoso escritor y escéptico Arthur Koestler tuvo otro, C.G. Jung tuvo uno memorable en el que él lo imaginó con la forma de Cristo, con él tenemos la visión del Cristo verde, que encontramos en su libro Memories, Dreams and Reflections, y de esa representación de la entidad vemos cómo Jung está reflejando su imagen judeocristiana del salvador en el Mesotes, pero hay otros elementos en la experiencia mística que trascienden esa imagen. Y estoy seguro de que hay muchos más, en especial el de Castaneda es un clásico y creo que podemos aprender mucho de él.

Johanna: Finalmente, ¿qué le dirías a la gente que ha tenido experiencias místicas como ésta y que han encontrado al Mesotes?

John: Lo primero que diría es que paren sus juicios o sus proyecciones, si es posible, y que analicen esa experiencia con mucho cuidado, reflexionando sobre cómo se sintieron para ver si pueden eliminar o filtrar las interpretaciones que se le dan debido a los condicionamientos religiosos, en particular, los condicionamientos religiosos del Judeocristianismo.

Os podéis preguntar: ¿Qué tiene de particular la religión judeocristiana que arroja un filtro falso a esta experiencia? Os puedo decir con una palabra lo que es, es el mesías o el salvador. Nos han enseñado y nos han impuesto la creencia durante 2.000 años que el ser espiritual supremo que pisó la tierra con forma humana fue una figura de un mesías o un salvador y asociamos mucho equipaje a esta imagen.

He estado escribiendo sobre la Era de Piscis en metahistory.org en relación con el final de los tiempos de 2012 del calendario de los mayas y los aztecas. He señalado que puede haber ciertas sacudidas en 2012, pero todavía estamos profundamente inmersos en la Era de Piscis, todavía nos quedan otros 600-800 años, y he explicado que uno de los problemas a los que se enfrenta la humanidad en la Era de Piscis es este complejo del mesías, estamos de hecho lisiados debido a este complejo.

Así que aconsejaría a aquellos que han tenido esta experiencia que piensen que la entidad que vieron no es un mesías ni un salvador y, de ninguna de las maneras, debería ser asociada con Jesucristo. Nada de lo que hace el intermediario se parece a las supuestas acciones de Jesús y al mensaje atribuido a Jesús. Entonces, ¿qué hace el intermediario? Solo os puedo decir lo que creo que hace, pero eso me lo ha hecho a mí y para mí, es una experiencia que he tenido varias veces en mi vida, he tardado muchos años en asimilarla. Cuando miro profundamente en mi interior, me doy cuenta de que el impacto de esa experiencia no fue para nada lo que en primera instancia creí, el impacto de esa experiencia me parece que ha profundizado mi sentido del amor por todas las especies y mi conexión con los mundos animales y no humanos. Esto es lo que yo creo que el Mesotes hace, esto es lo que realmente siento que es el significado de ese fantástico encuentro.

El Mesotes no es nadie que nos salva del pecado, que nos salva de nosotros mismos y nos coloca en el lado bueno del dios padre. Si es que el Mesotes nos salva de algo, nos salva de nuestro egocentrismo y nuestro aislamiento y nos devuelve a la conexión constante con todas las especies, ése es el intermediario curativo. Necesitamos que se nos cure donde más profundamente se nos ha dañado. La imagen de Jesucristo como ideal de la humanidad es falsa porque nos separa de otras criaturas vivas, nos otorga una posición especial y privilegiada, y eso no es lo que me enseñó mi encuentro con el Mesotes. Preguntaría a los que se sienten intrigados por este tema, y que puede que hayan tenido esta experiencia, que reflexionen sobre esto y espero y deseo que lo que yo he aprendido de esta experiencia conduzca a otros a la autenticidad de sus propias experiencias.

Johanna: Gracias John. Terminamos aquí hoy y haremos la siguiente entrevista muy pronto.

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