Entrevistas No a su Imagen 07

Jesús y Magdalena

7 de mayo de 2007

En Future Primitive

Johanna: Hola a todos, estoy aquí con John Lash a punto de presentar un tema fascinante, que es el tema de Jesús y Magdalena. John, has dicho en metahistory.org que la inclusión de Magdalena en la historia de Jesús cambia absolutamente la historia. ¿Puedes explicar lo que quieres decir y cómo el cambio es a mejor?

John: Creo que la respuesta es bastante evidente. Hay dos modos en que se produce este cambio dependiendo de cómo veáis la historia original. La gran pregunta sobre Jesús, que todavía se está debatiendo, es si este hombre que vivió en el tiempo histórico fue una encarnación de un ser divino o la única encarnación que ha habido o si simplemente fue un ser humano. Así que, en realidad, hay dos historias. En ambos casos, la inclusión de Magdalena en la historia de Jesús cambia completamente la historia y el impacto de esa historia en nosotros.

En el primer caso, si consideramos que Jesús fue una manifestación divina e incluimos a Magdalena como una compañera e igual, entonces admitiríamos que esa manifestación no vino exclusivamente a través de un hombre sino a través de un hombre y una mujer, así que incluye la femineidad en el concepto de la divinidad humana y, por supuesto, eso sería un cambio trascendental. Creo que para mucha gente este factor está implícito o explícito y convierte a Magdalena en una figura poderosa.

Por otro lado, si seguís la historia que rechaza la doctrina católica de la encarnación, que también es aceptada por muchos cristianos, que Jesús fue el único hijo de Dios nacido de una virgen, si consideráis que Jesús fue una persona iluminada, un curandero y maestro, de nuevo la idea de que tenía a su lado a una mujer a quien amaba lo hace más humano, más accesible, y tenía a su lado a una colaboradora que podía enseñar como él enseñaba -que es lo que los documentos gnósticos nos dicen de Magdalena-, entonces de nuevo tenéis una historia completamente diferente que ya no es solamente sobre hombres, o un hombre en particular, sino que es una historia con género equilibrado, que también atiende a la atracción que siente mucha gente por Magdalena.

Johanna: Me gusta lo que me dijiste sobre el equilibrio de género hace 20 años cuando te conocí, eso es lo que me atrajo tanto a la parte de la historia de Magdalena y lo que ha pasado con ese tema desde el increíble éxito del Código da Vinci. ¿Puedes hablar de cómo nos han presentado a Magdalena a través de ese libro?

John: Mi impresión sobre el Código Da Vinci estuvo influida por el hecho de haber leído otro libro Holy Blood, Holy Grail (Sangre santa, Santo Grial) que fue publicado en 1997, un año antes de conocernos probablemente. Yo estaba inmerso en los temas de la sociedad oculta en torno a la figura de Magdalena, ya había estado pensando en ello durante bastante tiempo cuando la novela del Código da Vinci apareció en escena y mi evaluación de la novela está basada en que ya tenía profundos conocimientos sobre el tema, pero está más fundamentada en mis estudios del material gnóstico, donde se menciona a María Magdalena. Llamémosla Magdalena porque nos gusta el nombre de Magdalena.

Lo que creo que ha hecho el Código da Vinci es ayudar a introducir la figura de María Magdalena en la imaginación del público, no hay duda de ello, pero la manera en que se ha hecho plantea algunos problemas para mí.

El mayor problema que yo tengo, del que he escrito en mi web y en un ensayo que se incluyó en el libro The Secrets of Mary Magdalene, es que cuando cualquier persona habla de la noción de que Jesús y María Magdalena fueron amantes, eran amigos o estuvieron casados, inmediatamente se le hace la pregunta: ¿Qué pruebas tienes? Y una de la mejores pruebas que tenemos está en la biblioteca Nag Hammadi. Por ejemplo, el Evangelio de Felipe contiene un fragmento que describe cómo Jesús besa a Magdalena en la boca. Otros evangelios gnósticos están asignados a María Magdalena y ésta aparece en el Pistis Sophia, que es un documento gnóstico extenso que se encontró antes del hallazgo de Nag Hammadi.

Si a alguien se lo introduce en el escenario del Código da Vinci, hay una tendencia a pensar inmediatamente que los materiales gnósticos aportan pruebas a ese escenario. Y eso no es así y se debe analizar esto con atención para ver por qué no es así. La principal idea extravagante, diría yo, que ha sido difundida a través de Holy Blood, Holy Grail y, más tarde a través del Código da Vinci, es que Jesús, que podría decirse que es la figura religiosa de la humanidad más conocida, estuvo casado y tuvo hijos. Éste es el argumento que nos cuentan, y nos dicen que había una sociedad secreta que sabía esto y que preservó este conocimiento. El problema es que si aceptáis esa suposición y vais a los materiales gnósticos y decís: “Sí, mirad, los escritos gnósticos presentan el texto que apoya esta suposición”, estáis completamente equivocados porque los textos gnósticos como el Evangelio de Felipe y otros presenta una figura de Magdalena como una mujer que estaba al lado de Jesús, pero sin asumir que estaban casados y que tenían hijos. Y algo que ha sido ignorado en los medios y comentarios sobre el Código da Vinci es que no se pueden usar los materiales gnósticos para apoyar la tesis que propone el Código da Vinci porque los gnósticos estaban en contra de la procreación, y esto está muy claro en los escritos gnósticos. Así que si Jesús y Magdalena son analizados en términos gnósticos, ellos no habrían tenido hijos y eso echa abajo todo el escenario.

No voy a entrar en todos los detalles, pero hay otros aspectos del retrato gnóstico pagano de esta pareja que no son coherentes con ciertos elementos de la novela. Así que yo, como erudito gnóstico, considero inapropiado e incluso erróneo citar al Gnosticismo para apoyar esa historia.

Johanna: ¿Cuál sería su historia si no eran un matrimonio convencional? ¿Qué conexión existiría entre estas dos personas y cómo puede ayudar a que entendamos el Mito de Sophia y por lo tanto al planeta donde vivimos?

John: Una gran pregunta, Johanna. He intentado responder a esa pregunta en un ensayo de tres partes en metahistory.org titulado The Magdalene Conection, y la primera parte del ensayo versa sobre el trasfondo pagano de su historia. Si no estamos de acuerdo con el argumento del Código da Vinci o con la tesis de Holy Blood, Holy Grail, y si aceptamos que ellos podrían haber sido estas dos figuras llamadas Jesús y Magdalena que vivieron en el siglo I de la era cristiana, ¿cómo podríamos visualizarlos? ¿cuál es la alternativa? Si queréis colocarlos en una perspectiva gnóstica y si queréis desarrollar su historia basándoos en el material gnóstico, ellos habrían sido, como yo expreso en este ensayo, maestros de las escuelas del Misterio, habrían sido telestai, miembros del grupo interno que fundó y dirigió las escuelas paganas del Misterio que se extendían por toda Europa, pero principalmente por la cuenca del Mediterráneo y el Levante, lo que es ahora el Líbano, Siria y Palestina, así como Egipto. En ese área existía una extensa red de células de las escuelas del Misterio que estaban organizadas según un principio muy antiguo de equilibrio de géneros con ocho miembros en cada célula, cuatro hombres y cuatro mujeres, y los hombres y las mujeres de estas células de las escuelas del Misterio trabajaban muy cerca los unos de los otros y eran colaboradores e iguales.

En ese escenario y en esa cultura de los Misterios, vemos un trasfondo donde colocar a estas figuras y desarrollar una historia completamente diferente. Pero yo añadiría que hay un par de elementos en el retrato pagano de esta pareja que son sorprendentemente diferentes de lo que obtenemos si los dejamos en un escenario cristiano. Tenemos que decir que, aunque consideremos a Jesús y Magdalena como una pareja que tuvo hijos, parece una idea escandalosa, podría existir en el escenario del Cristianismo tradicional, de hecho esta idea conlleva un anzuelo muy traicionero porque es una forma de vincular la ideología tradicional cristiana con una idea de un linaje o una teocracia y, como algunos sabréis, la teocracia es un tema al que le he dedicado muchas horas con los años. Así que para salir del juego de la teocracia y salir de la idea de que Jesús y Magdalena son figuras que encajan en los evangelios, como los conocemos, miramos con profundidad el trasfondo pagano y los reconstruimos como paganos.

Si hiciéramos esto, aparecerían dos elementos que figurarían de manera muy marcada en la actividad y el carácter de este hombre y esta mujer. El primero es que, indudablemente, ellos habrían estado implicados en algún tipo de rito sexual mágico o tántrico y la conexión entre ellos habría sido mágica o tántrica y no una conexión convencional de matrimonio, y si queréis entender de qué iban estos ritos mágicos o tántricos, podéis investigar el Evangelio de Felipe de la biblioteca Nag Hammadi. Es uno de los textos más difíciles y largos, he escrito un comentario sobre él en metahistory.org que espero que ayude a entenderlo.

El segundo elemento que destacaría es que, como maestros y agentes de las escuelas del Misterio dedicados a la diosa madre Sophia, ellos habrían enseñado un mensaje sofiánico y no cristológico. No habrían enseñado una filosofía de redención porque, como muestro en mi libro, la Gnosis o el Gnosticismo no es una religión redentora sino que es un camino de iluminismo y misticismo experimental. Así que esta pareja no solo habría practicado otras técnicas, y habría tenido una gran variedad de técnicas místicas, sino que habría comunicado un mensaje totalmente diferente al mensaje que asociamos al Cristianismo tradicional. Habrían enseñado sobre la diosa Sophia, la verdadera identidad de la humanidad, el Antropos, y no se habrían centrado en una imagen ideal para la humanidad en una figura masculina de la forma en que la representa el Cristianismo. Y como maestros y curanderos de su época, habrían hecho todo lo posible para contrarrestar las pretensiones mesiánicas de la Era de Piscis.

Cuanto más lo investigas y desarrollas una alternativa, mayores son las diferencias.

Johanna: ¿Por qué pones objeciones al perfil de Jesús como un místico, un hombre de paz y un héroe o incluso una figura gnóstica cuyas enseñanzas fueron intencionadamente distorsionadas por otras personas, pero que sin embargo permanece tras el Jesús de los evangelios y de San Pablo?

John: Es una buena pregunta y te estás centrando en un tema muy delicado, Johanna, algo que quizás no he manejado bien aunque he hecho lo posible por manejarlo con gran atención y respeto. Puede que suene extraño y perverso, pero rechazo el perfil de Jesús como una figura gnóstica y te acabo de ofrecer un perfil gnóstico de Jesús. ¿De qué estoy hablando?

La distinción que me gustaría hacer está en un punto crucial, que es que si consideramos que existió un Jesús que vivió en Palestina hace 2.000 años, que pertenecía a una escuela del Misterio y era una figura gnóstica, si consideramos eso y yo quiero tenerlo en cuenta, entonces no podemos identificar a ese Jesús con el Jesús de los evangelios. Ese es el error, ahí es donde yo marco la diferencia. Yo quiero pensar que posiblemente existió un maestro gnóstico en aquella época con un trasfondo gnóstico, pero no permitiré que nada de los evangelios pueda representar las enseñanzas de esa persona. Si leéis No a su imagen veréis con cuánto cuidado intento hablar de esta distinción. Sí, podría haber existido un místico gnóstico Jesús, pero no puede ser la figura que nos presentan en los evangelios enseñando lo que enseñó, actuando como actuó y sacrificándose voluntariamente por el bien de la humanidad. ¡Eso es imposible! Esos dos escenarios no pueden ir juntos y conllevan unos sistemas de creencias completamente diferentes.

Este problema es realmente complejo y espero haber sido directo y más o menos claro en mi explicación de cómo lo manejo.

Me gustaría decir una cosa más que creo que puede ser útil para los oyentes de esta entrevista y especialmente para los que consideren este tema delicado. En la última parte de No a su imagen hay un glosario y en el glosario hay una definición de Jesús y quiero leeros lo que dice la definición: “Jesús (del hebreo Yeshua). Un hombre que presuntamente vivió en el siglo I de nuestra Era, visto indistintamente como un curandero de tipo hippie, un rabino radical, un maestro esenio, un yogui de Kashmir, un aspirante al reinado de Israel, un terrorista zaddikita, el esperado mesías de los judíos, un mago, un falso gurú que usurpó el papel de Juan el Bautista, un iniciado gnóstico, un místico judío, un extraterrestre de Venus y la encarnación misma de la divinidad en forma humana”. Es como 57 sabores de helado, podéis elegir el Jesús que queráis. Yo he pasado por todas esas posibles imágenes de Jesús y las he analizado con todo el cuidado posible, con los límites de la mortalidad y de mi mente. Y lo que quiero dejar claro a la gente que va a leer mi libro es que yo elegí recalcar el perfil de Jesús como el líder mesiánico de la revuelta judía contra la ocupación romana y el cabeza del movimiento zaddikita, que fue un movimiento apocalíptico violento y genofóbico. Y la razón por la que he hecho hincapié en ese perfil de Jesús es muy simple, es porque creo que, dadas las pruebas reales que tenemos en los evangelios y en la historia, se trata del perfil más probable para el conocido Jesús histórico que reflejan los evangelios. Y en mi elección, estoy siguiendo a Robert Eisenman, el erudito radical que politizó los evangelios. Los evangelios de hecho son documentos políticos y sigo a John Allegro.

Pero a aquellos que piensan que mi rechazo del Jesús gnóstico es un poco crudo, quiero decirles que no rechazo completamente esa figura, aunque considero que el probable Jesús histórico fue una figura mesiánica, un luchador por la libertad o terrorista de la antigua Palestina.

Johanna: No entiendo por qué -y quizás podrías decir tú algo sobre eso- la historia de esta entidad, que hasta hoy la gente llama Jesús, por qué ha sido una historia tan poderosa y por qué está todavía tan integrada en la psique humana.

John: La razón por la que esta historia es tan poderosa no se debe realmente al mismo Jesús, se debe al complejo mesiánico de la Era de Piscis. En las eras a través de las cuales vive la humanidad, que se reflejan en la precesión en el zodiaco, ciertos temas, motivos, cuestiones y lecciones dominan la psique humana, y toda la humanidad vive a través de esas lecciones y, o bien aprenden bien la lección, la aprenden mal o no la aprenden en absoluto. La Era de Piscis comenzó en torno al 120 a. C. y ahora estamos en a última fase de esa era y el tema dominante para la humanidad durante la Era de Piscis es la figura mesiánica, y la razón por la que Jesús es tan ineludible no se debe a nada en particular sobre él sino que se debe a la etiqueta del complejo mesiánico y no nos podemos librar del complejo mesiánico, tenemos que resolverlo, es el enigma dado a la humanidad para que lo resuelva en la Era de Piscis. Así que la figura de Jesús constantemente reaparece y estamos obsesionados por esa etiqueta que es un fetiche espiritual, pero lo que realmente es necesario que hagamos es quitar la etiqueta y mirar a lo que es realmente una figura mesiánica, especialmente una figura mesiánica que se considera que es divina más que humana. Es necesario que miremos eso y nos hagamos las preguntas pertinentes sobre cuál es nuestra relación con esa figura en nuestra propia realidad personal, y de esa manera podremos mirar a través de Jesús y llegar al tema principal que es el mesías que viene en la Era de Piscis, con un mensaje especial sobre la humanidad y para la humanidad. Y todavía no nos hemos librado de ese complejo, todavía estamos intentando averiguar, en primer lugar, quién fue el mesías real y, en segundo lugar, cuál es el mensaje que nos ha traído.

Mi postura, que está basada en mucho estudio de las religiones asiáticas -el Budismo, el misticismo asiático y los materiales gnósticos- es que el mesías de la Era de Piscis fue simplemente un mensajero que iba a venir y a explicar a la humanidad quién es la humanidad, es decir, que nos ofrecería un significado real de nuestra propia identidad y de nuestro papel. Esto es lo que los gnósticos concibieron como el Antropos. Yo creo que los maestros gnósticos de la antigüedad tenían ese mensaje, pero ellos no salieron y se presentaron como el mesías porque trabajaban de una manera anónima, no querían que la humanidad los colocara en un pedestal aunque querían que la humanidad recibiera la verdadera enseñanza del Antropos. La verdadera enseñanza sobre el Antropos, la identidad de la raza humana, no se encuentra en el Judaísmo o en el Cristianismo sino en este magnífico material aunque incompleto que fue descubierto en diciembre de 1945.

Johanna: Hasta ahora hemos hablado más del meme de Jesús. Después de muchos años estudiando y reflexionando sobre la figura de MM (María Magdalena), ¿Qué ves en esta mujer y en la espiritualidad moderna?

John: Hay una forma larga y una forma corta de responder a esa pregunta, Johanna, porque como tú sabes -porque te conocí en una cena a la que me invitaron en Santa Fe- y el maravilloso señor mayor que me invitó, cuyo nombre era Stanley Messenger. Aquella conversación sobre mensajeros y mesías, ¿te acuerdas?, va directamente al corazón de esta pregunta. Yo había conocido a Stanley en Gran Bretaña en mi búsqueda celta en Glastonbury y luego vino a los EE.UU. a visitarme a Santa Fe y una tarde quedé con él en la plaza y me dijo: “John, te invito a una cena el viernes -era 17 de marzo- y van a venir nueve mujeres, solo tú y yo y nueve mujeres, y les he dicho que eres el experto mundial en María Magdalena”. Le miré y le dije: “Stanley, tengo la sensación que me estás dejando con el culo al aire”. Así que me presenté con Stanley y nueve mujeres, una de las cuales era Johanna Harcourt-Smith, para mi gratitud y asombro, y entramos en una larga conversación sobre María Magdalena.

Sin duda, yo no era el mayor experto mundial en Magdalena, pero he llevado la imagen de esa mujer en mi alma durante un largo tiempo y hubo momentos, tengo que decirlo, en que me pregunté si yo era María Magdalena.

Y como te dije cuando tuvimos nuestra primera conversación sobre ella, te dije: “Podrías llevar su recuerdo sin haber sido ella”. Y creo que mucha gente lleva un fragmento de esta personalidad mística en ellos mismos. Después de todo, he pasado por cientos de fases con Magdalena, desde la erótica hasta la mística y luego de nuevo a la erótica, pero después de todo yo diría que ella es la musa de la humanidad, así es como pienso en ella ahora. María Magdalena es el nombre que hemos asociado al anima, algo que vive en el alma humana, en la de los hombres y la de las mujeres igualmente, y nos inspira y nos nutre, es una fuerza guía. Así es como hay que ver a Magdalena, de una forma que es verdaderamente íntima y voraz, porque si la aceptáis de esa manera, ella se convertirá en una parte de vuestra vida psíquica, emocional y espiritual. En un sentido, ella está encarnada en nosotros en todo tipo de formas. Para mí ésta es la forma definitiva de asumir a Magdalena.

Añadiría, para responder a la segunda parte de tu pregunta sobre su papel en la espiritualidad moderna, yo creo que su papel es inmenso. Si pudiéramos verla de la manera en que nos la presentaron los gnósticos, tendríamos la clave de su papel. Ellos la veían como una representación humana o un reflejo de la Divina Sophia. Cuidado, ellos no la veían como una encarnación de la Divina Sophia, como tampoco veían a Jesús, en términos gnósticos como la encarnación de un ser divino.

Una de las cosas con las que me he encontrado más dificultades en mi libro, fue gestionar este tema de la divinidad humana. Pero, en general, en la Gnosis radical pagana no existe una cosa tal como la divinidad humana, esto es, la encarnación de seres divinos en formas humanas. Ellos consideran esto una idea desviada y sin embargo tenemos ciertas chispas de divinidad dentro de nosotros, pero los gnósticos pensaban que eso era nuestra inteligencia, nuestra habilidad para aprender, era una facultad, no una entidad.

Desde ese punto de vista, creo que Magdalena es importante como un reflejo de Sophia y no como una personificación de Sophia, y todos podemos ser reflejos de Sophia. Ella es un modelo para todos, así que ella es un vínculo con Gaia-Sophia, con la divinidad del planeta, a la que nos estamos despertando ahora, espero, mientras disipamos el caos de la Era de Piscis y nos desplazamos a una relación más iluminada con la Tierra.

Johanna: Y ahora, finalmente, háblame sobre Jesús y Magdalena juntos como modelo de pareja o paradigma de un matrimonio o bien en el sentido literal o en el simbólico.

John: Me gusta el desafío. ¿Qué tipo de historia quieres en tu vida sobre Jesús y Magdalena? Todos necesitamos modelos, tú y yo durante años los hemos usado como modelo. No tengo problemas para admitirlo. Ya no uso ese modelo, creo que es algo que creo que superé, pero todos necesitamos modelos, es muy humano. Y creo que hoy serían útiles para las parejas actuales como modelos, si no se los coloca en el marco convencional, siempre y cuando se entendieran como una pareja equilibrada en el género y dos personas que no están en el tema de la paternidad, indudablemente no en la crianza. Quizás estaría bien colocarlos en un triángulo y decir, si vamos a pensar en Jesús y Magdalena como una pareja, añadamos un tercer punto, y ese tercer punto sería el Antropos o la misma humanidad.

Uno de los últimos evangelios gnósticos incompletos -es un error decir evangelio, pero incluso yo cometo ese error porque está tan grabado en la mente por el libro de Elaine Pagels-, uno de los escritos gnósticos atribuido a Magdalena se llama El Evangelio de María y contiene de manera muy fragmentada una enseñanza sobre la perfecta humanidad o verdadera humanidad, y ése es el mensaje o la enseñanza que transmitiría esta pareja. Así que cualquier pareja que cogiera de modelo a Jesús y Magdalena no se presentarían y se mirarían entre ellos de una manera como de exclusión romántica o auto-glorificación, sino que mirarían a un tercer punto, hacia la definición de la humanidad, hacia el Antropos y el poder de esa pareja sería que serían capaces de generar esa descripción.

Una de las cosas de las que carecemos, y esto está dificultando terriblemente nuestro desarrollo espiritual, es que no tenemos una imagen de nuestra propia especie, no tenemos idea de cómo es nuestra especie en realidad y, después de muchos años contemplando esto, así es cómo colocaría a Jesús y Magdalena: en una relación triádica con el Antropos. No como los padres del Antropos sino como los reveladores, para usar la terminología gnóstica, los reveladores de la verdadera humanidad.

Por ejemplo, tú y yo queremos mucho a Stephen y Andrea Levine y hemos ido a talleres con ellos en los EE.UU. y para mí, si me preguntaras por un ejemplo, yo diría que ellos son un bello ejemplo de una pareja que está en un matrimonio espiritual, por así decirlo, que comparten un trabajo, una misión y que representan a la humanidad como algo que los trasciende en un espíritu de humildad, cosa que es muy, muy bella.

Esto es lo mejor que puedo decir para responder a una pregunta tan compleja.

Johanna: Sé que estamos terminando, pero de verdad que quiero preguntarte ¿cómo dirías que una historia sobre Jesús y Magdalena podría ser útil para la reconciliación entre los géneros, entre el hombre y la mujer?

John: De hecho hay una maravillosa historia escrita que se titula El hombre que murió, no es la mejor novela de D. H. Lawrence, de hecho creo que es de las que menos valor literario tiene. Pero la historia de El hombre que murió es maravillosa porque vuelve a narrar y a reinventar la historia de Jesús, y básicamente esto es lo que D. H. Lawrence dijo en el argumento. La historia comienza con Jesús, no muriendo, pero sí con un gran dolor y cerca de la muerte. Se recupera y luego él encuentra a la sacerdotisa de Isis, quien lo inicia en los misterios del amor. Lo que D. H. Lawrence quería decir es que si tenemos que tener la imagen de Jesús, ¿por qué no arrancarla del sufrimiento, la muerte y la idea del sacrificio y lo giramos al éxtasis y al amor? El mensaje del éxtasis y el mensaje del amor y el mensaje del respeto absoluto por las mujeres y por el poder de lo femenino sería la esencia de esa historia.

Johanna: Gracias, John. Éste es mi tema favorito, así que hoy ha sido realmente maravilloso para mí.

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