Entrevistas No a su imagen 05

El fenómeno ET/OVNIs y su importancia en nuestra conexión con la Tierra

4 de abril de 2007

En Future Primitive

Johanna: Hola a todos, soy Johanna una vez más con John Lash en un bello día de abril sobre una colina en el sur de algún lugar. En la última entrevista nos contaste un poco de la historia de Sophia hasta el punto en que Ella se lanza desde el centro galáctico. En este punto -y lo sé porque me has contado la historia muchas veces- sucede algo totalmente extraño. ¿Puedes contárnoslo? ¿Puedes continuar contándonos esta sorprendente historia?

John: Me encantaría seguir narrando la historia. He publicado una versión de nueve partes en mi web que corresponde a la versión de mi libro. He necesitado unos 40 ó 50 bocetos para llegar a esta versión. La historia es compleja y bella pero, como tú señalaste, también es elegante y la elegancia de la historia es una de las cosas que puede cautivar a la gente.

Quiero continuar relatando lo que sucede cuando Sophia se lanza desde el núcleo galáctico, pero antes quiero señalar algo que creo que puede ser útil para los oyentes que estén receptivos a este fantástico mito ecofeminista.

En la tradición judeocristiana, donde hemos crecido la mayoría de nosotros, nos cuentan sobre la caída del hombre, es decir, la caída de la humanidad y el mensaje básico de ese mito es que la humanidad cayó de algún estado superior de gracia o de un estado superior de conciencia si lo preferís, y que de alguna manera tenemos un defecto y somos pecadores porque, debido a nuestra caída, no obedecemos las leyes del dios padre y demás. Y quisiera señalaros, a los que estáis escuchando el Mito de Sophia por primera vez y a los que lo habéis leído antes, que el mito gnóstico de Sophia es totalmente distinto a esto, no existe ninguna caída de la humanidad desde un estado superior. En verdad es el ser divino el que cae y el tema del mito es nuestra empatía, nuestra participación en el aprieto del ser divino. Así que se trata de un tipo de mito totalmente diferente.

Lo que narré en nuestra anterior entrevista es cómo Sophia en conjunción con el Aeón -el nombre que los gnósticos usan para referirse a un dios- en conjunción con el Aeón Christos configuró esta entidad llamada el Antropos y ellos la proyectaron a las extremidades galácticas, la sembraron como se le llama en la teoría de la panspermia. Luego Sophia siguió soñando sobre los posibles mundos donde esta entidad podría surgir y las cosas novedosas y bellas que podría producir debido a sus capacidades innatas y se obsesionó con su capricho Ella sola, separándose de los demás Aeones, podríamos llamarlo, con el Antropos que somos nosotros, la humanidad. Y en un cierto punto su deseo de ver al Antropos manifestarse en un mundo concreto era tan grande que Ella cayó desde el centro cósmico -que podéis visualizar como el centro de nuestra galaxia- y cayó a los reinos exteriores de nuestra galaxia. Una manera en que podríais imaginar ese hecho es como si hubiera una enorme columna de luz opalescente que salió del centro de la galaxia, directamente del núcleo, que consiste en un profundo estanque de luz opalescente, la Luz Orgánica, y salió a la tercera extremidad de la galaxia y de repente Sophia, la divinidad que pertenecía al pléroma, se encuentra fuera de ese centro en este otro reino llamado el kenoma, el reino de la deficiencia o el potencial finito.

Una de las primeras cosas que sucede en la segunda parte de la historia es que se produce un impacto, podríais llamarlo un efecto de salpicadura sobre la materia prima, el caos del campo elemental o atómico que hay en las extremidades galácticas. La presencia de Sophia en ese reino es inusual porque los Aeones generalmente no traspasan la frontera del núcleo y, debido a esta tremenda ráfaga de luz divina orgánica que entra en esta región, se produce muy rápidamente una reacción catalizadora y catastrófica, y los gnósticos describen este hecho como la generación de los Arcontes.

Lo que sucede en realidad es que el impacto de Sophia en la materia atómica hace que esa materia se trasforme en una especie alienígena y esta especie con apariencia de cíborg se llama los Arcontes, que se enjambran alrededor de Ella, de su enorme corriente como langostas o insectos. Los textos gnósticos son bastante específicos cuando describen a los Arcontes, los dividen en dos tipos: un tipo embrionario, que es como un feto prematuro; y luego hay un tipo dracónico o reptiliano, que es como el amo, señor o jefe que gobierna a la especie embriónica.

Yo no me he inventado nada de esto, son detalles y términos reales que se refieren a estos Arcontes y que se encuentran en los textos gnósticos de Nag Hammadi.

Lo que sucede en realidad es que la diosa Sophia, antes de convertirse en la Tierra, se encuentra confrontada con esta situación extraordinaria y realmente no sabe qué hacer con estos seres. Luego sucede una serie compleja de hechos que describo en los nueve episodios de mi libro. Uno de esos hechos es que los Arcontes, que son producidos de manera espontánea, se organizan en su propio mundo y, para resumir, el mundo que crean es en realidad el sistema planetario que habitamos sin incluir a la Tierra, la Luna y el Sol. Es el reino de los siete planetas. Una de las cosas destacadas de la cosmología gnóstica y sobre el Mito de Sophia es que hace una distinción clara entre el sistema gaiano -Tierra, Sol y Luna-, que es una unidad estructural, y el sistema planetario o sistema extraterrestre que consta del resto de los planetas. Y, como he dicho en el libro y en la web, una de las nociones más asombrosas de la cosmología gnóstica es que la Tierra, el planeta que habitamos, no pertenece al sistema planetario donde lo encontramos sino que fue cautivado en ese sistema.

Según la cosmología gnóstica, el sistema planetario lo formaron estos seres arcónticos y de hecho ellos son los habitantes y la mecánica que construyó ese sistema, y la Tierra es un reino al que ellos no pertenecen, incluso no existía en el momento en que ellos comenzaron a existir. Ésta es otra noción extraña a la que hemos de acostumbrarnos cuando entramos en el Mito de Sophia.

Después, la diosa Sophia, que todavía conserva su forma orgánica realiza un vínculo con el Sol -que es una entidad poderosa que surge en las extremidades galácticas- y Sophia poco a poco comienza a transformarse en el planeta Tierra y eso nos conduce a la última parte de su historia que nos trae adonde estamos hoy, porque vivimos en el cuerpo de la diosa, en su cuerpo planetario.

Johanna: Quiero que nos hables más sobre los Arcontes, pero antes quizás quieras hablar un poco más de Sophia, cuyo cuerpo habitamos.

John: Me parece un buen lugar donde trasladarnos, Johanna, porque creo que, para tener una visión sensata de esta otra especie extraterrestre, es necesario que la entendamos desde el punto de vista de la historia y es necesario que entendamos que Sophia es la responsable de la existencia de estos seres. En los textos gnósticos los describen como un aborto.

Cuando la diosa cayó del centro cósmico hacia el reino exterior del caos, donde continuamente se forman y se disuelven los soles y los planetas, Ella precipitó un acontecimiento prematuro, un aborto a partir de sus propias fuerzas, y el resultado de este aborto fue una progenie alienígena, los Arcontes. ¡Esto es muy, pero que muy extraño! Un erudito gnóstico ha llamado a esto teología de ciencia-ficción, y es que es eso, y al mismo tiempo yo creo que esto conlleva una explicación a un enigma que ha asediado a la raza humana durante muchísimo tiempo.

Lo mejor que puedo decir es que cuando entramos en la historia de Sophia y cuando empatizamos con la diosa, aunque pueda parecer conceptualmente muy difícil aceptar que existen los Arcontes y aunque podamos tener muchas reservas con respecto a este hecho, necesitamos dejar un espacio en nuestra mente para entenderlo porque es parte del aprieto de Sophia y ellos se convierten con el tiempo en depredadores de la especie humana.

Johanna: Dices que esto es un enigma, ¿puedes expresar el enigma?

John: Intentaría indicar, lo más directamente que pueda la naturaleza de ese enigma con un término, un concepto y ese concepto es la depredación. La depredación es un concepto extremadamente importante en la cosmología gnóstica y los que habéis leído a Castaneda entenderéis que, en sus últimas obras, Don Juan hizo esta misma afirmación. Don Juan dice que la depredación es el tema de los temas. Yo añadiría, en caso de que encontréis esa noción demasiado extraña, que la depredación es esencial para entender la evolución y la coevolución. Yo estoy aquí sentado contigo Johanna Harcourt-Smith y la gente nos está escuchando debido a la depredación, porque estamos dentro de una cadena alimenticia, y resulta que nosotros somos seres humanos, supuestamente en lo alto de la cadena alimenticia y la razón por la que existimos como seres orgánicos es porque depredamos verduras, fruta y animales y, sin el poder de la depredación, nuestra especie no podría sobrevivir. Donde sea que miremos en la naturaleza vemos la depredación, así que tiene sentido que la depredación sea el alimento simbiótico de una especie sobre otra, es parte del gran plan de Gaia.

Johanna: ¿Cuál es la diferencia entre la depredación y la perpetración?

John: La diferencia es que si aceptamos que la depredación, alimentarse de otras especies, es parte del plan de Gaia, entonces tenemos que aceptar que Gaia tiene un sentido justo y equilibrado de la depredación. En otras palabras, cuando las ballenas nadan en California de 6.000 a 8.000 millas hasta el mar ártico para tragarse enormes cantidades de nutrientes que hay en esas aguas, ese es un ejemplo del tipo de depredación que se ajusta al equilibrio del mundo gaiano. La perpetración es cuando los depredadores cruzan fronteras o cuando se exceden con otra especie.

Existen dos aspectos de la perpetración: cruzar las fronteras y una intrusión excesiva. Creo que con estos términos conceptuales queda muy claro que debemos estar en la depredación, en una cadena alimenticia, estamos en un ciclo de depredación que es en realidad un proceso simbiótico divino, pero existen desviaciones de las fronteras correctas de la depredación y el Mito de Sophia, que presenta a los Arcontes, dice de manera muy clara del señor Arconte, que se llama el Demiurgo, no se quedó dentro de las fronteras establecidas para él. Así que se nos hace una clara advertencia, cuando se nos presenta a los Arcontes, que son una especie no humana, relacionada con nosotros, pero ellos no respetan las fronteras, son depredadores porque intentan entrar en el territorio de la Tierra y en el territorio de la psique humana.

Johanna: A mí me queda claro. Volvamos al vínculo entre los Arcontes y los escritos de Carlos Castaneda, donde él habla de una especie extraterrestre que él denomina los Voladores.

John: Sí, yo me quedé atónito hace algunos años, cuando estaba escribiendo una versión anterior de No a su imagen, creo que el segundo boceto, en torno al 1999, y me sorprendió que salió El lado activo del infinito, que fue el último libro póstumo del Castañeda, y allí estaba Don Juan hablando del tema de los temas, que él llamó la depredación. Había muchas descripciones de estas entidades voladoras. Este material me sorprendió primero porque coincidía con muchas experiencias que yo mismo había tenido, sueños lúcidos, experiencias psíquicas en las que me confrontaba a unas entidades de ese tipo y también por los sorprendentes paralelismos que encontré entre Castañeda y los escritos gnósticos. Creo que encontré doce o dieciséis paralelismos, que describí en un artículo en metahistory.org. A mí me ayudó relacionar estos dos materiales.

Johanna: Háblanos más sobre tu primera experiencia con estas entidades, si quieres.

John: No quiero entrar en eso demasiado. Solo decir que mis experiencias están íntimamente relacionadas con las que describe Don Juan en ese último libro de Castañeda. Desde una edad bastante temprana tuve sueños lúcidos y en estos sueños me encontraba a menudo en un entorno completamente negro, como si me hubieran vendado los ojos. Sabéis esas películas de kung fu en las que le vendan los ojos a un alumno joven y tiene que luchar con el maestro y a menudo me sentía como si estuviera en una situación parecida y me enfrentaba a estas entidades oscuras, me asustaban mucho y me sofocaba y no podía respirar. He tenido otras experiencias psíquicas, sueños lúcidos en los que me enfrentaba a unos seres parecidos a insectos, no he experimentado las típicas abducciones extraterrestres como sentirme flotando fuera de mi habitación. Una vez se me acercaron entidades de ese tipo e intentaron hacer que saliera flotando de mi habitación, pero no les permití hacerlo.

Por diversas razones, desde una edad muy temprana he tenido un instinto para oponerme a estas intrusiones y cuando me encontré con el material gnóstico sobre la intrusión alienígena, que describe estos encuentros de manera explícita, me sentí inmensamente aliviado porque me di cuenta de que mi experiencia no solo era algo subjetivo sino que probablemente tenía una aplicación universal y era muy antigua.

Johanna: Hace un par de meses, cuando Whitley Streiber te entrevistó para su programa de radio y me invitaron a esa conversación, después de la entrevista tú y yo estábamos algo preocupados porque habíamos chocado con el tema de que el abuso infantil abría la psique a estas intrusiones alienígenas y me gustaría que comentaras cómo entiendes la relación entre el abuso infantil, que es extremadamente común, y estas experiencias.

John: Este tema es muy importante y estoy feliz de hacer esta entrevista en Future Primitive con la oportunidad de aclarar eso. He hecho un par de entrevistas con Streiber y me siento bien con él y me gustaría seguir hablando con él. Lo que ocurre con él es que no nos hemos sentado a hablar sobre nuestras diferencias y creo que eso ayudaría mucho a los oyentes y a la gente que está interesada en ese fenómeno. Lo que ocurrió en esta última entrevista es que yo saqué el tema de que para entender los escenarios de las abducciones alienígenas tendríamos que analizar el abuso infantil, el abuso sexual y la historia de esas dos circunstancias en las vidas de los abducidos. Y en ese punto la conversación se hizo inestable pues yo estoy de acuerdo con que el abuso en la infancia es algo que conduce a estas experiencias. Nosotros diferimos de Streiber, pues pensamos que el abuso a los niños no puede ser nada bueno en ningún aspecto, no es un medio que conduzca a ningún fin, no puede ser justificado por el hecho de que conduzca a alguna experiencia mística o trascendental. Tampoco creemos que el niño que ha sido abusado a la edad de 4, 6 ó 10 y por lo tanto sus fronteras han sido destrozadas, que ese niño sea privilegiado porque pueda tener algún tipo de contacto interdimensional con seres extraterrestres que intentan llevarnos a un estado superior de evolución. Eso para mí no solo es totalmente absurdo sino que es muy peligroso. Es una visión muy enferma no solo del abuso infantil sino también de la intrusión alienígena.

Yo me opongo muy firmemente a que mis ideas o mi trabajo pudiera ser usado para fomentar ese punto de vista. Quiero dejar muy claro que lo que queríamos decir Johanna y yo en esta entrevista es que existe una relación causal en los niños cuyas fronteras han sido violadas mediante abusos sexuales, emocionales, verbales o físicos, que se convirtieron en adultos inclinados a tener experiencias de abducción alienígena y que sería muy sabio investigar la vida de los abducidos para ver si existe un trasfondo de abuso infantil. Y de ninguna manera queríamos decir que el abuso infantil sea una experiencia de iniciación que lleve a los niños más tarde a un contacto interdimensional que conlleve algún tipo de beneficio para la humanidad, pues estoy completamente en contra de esa interpretación que es contraria a lo que los gnósticos y las escuelas del Misterio intentaban decirnos.

Johanna: Esto nos lleva de vuelta al Mito de Sophia porque debe haber una correlación entre la forma con la que todos nosotros tratamos a nuestros niños y la Corrección, pero con la palabra Corrección salto muy adelante, así que quisiera que ahora rellenes el hueco entre la historia de los Arcontes y la Caída de Sophia y lo que llamamos la Corrección.

John: Has saltado hasta quizás la décima y última charla donde vamos a hablar del mito curativo o el efecto curativo de la historia de Sophia y lo que se llama, en términos gnósticos, su Corrección.

Básicamente la Corrección de Sophia significa que la misma diosa, a través de su experiencia de lanzarse desde el núcleo cósmico y convertirse en un planeta, tiene que aprender dos cosas: tiene que aprender cómo manejar su vida como planeta, cómo manejar su propio cuerpo, por así decirlo, y las especies que habitan ese cuerpo; y la segunda cosa es que tiene que aprender cómo reconectarse con la humanidad de una manera especial, pues fue su sueño de la humanidad o su proyección sobre la humanidad la que la llevó a este aprieto. Y luego integrar esos dos aspectos y redirigirse de nuevo a su conexión con los demás dioses del Pléroma. Ésa es la Corrección y hablaré más sobre ella más adelante.

Eso se relaciona con nosotros de una manera muy íntima hoy. Johanna y yo hemos aprendido algo últimamente desde que encontramos el trabajo de DeMause. Creemos que hemos aprendido que la forma en que nuestra especie trata a sus jóvenes tiene una importancia cósmica y la forma en la que tratamos a los niños y a los recién nacidos es una gran clave para el futuro planetario y para nuestra conexión con Sophia.

Johanna: Quiero volver a la gente que ha tenido experiencias extraterrestres, avistamientos de OVNIs, abducciones. ¿Puedes decir algo relacionado con el Mito de Sophia que coloque esas experiencias en una cierta perspectiva?

John: Sí, me encantaría y espero que lo que diga en esta entrevista sea útil, y también lo que he escrito en la web. Si queréis ir a metahistory.org y abrís A Gnostic Catechism, encontraréis El primer apocalipsis de Santaigo, que es un diálogo que se encuentra en los materiales Nag Hammadi que describe experiencias de abducción alienígenas reales. Es un diálogo entre el maestro, que no se llama Jesús aunque eso es lo que encontraréis en las traducciones, que le explica al discípulo Santiago cómo gestionar a estas entidades alienígenas. Por ejemplo, dice que cuando caes bajo su poder, un supervisor te preguntará que quién eres o de dónde eres, y entonces tienes que decirles que eres un hijo de la humanidad y que eres de la fuente, como Sophia. Luego ellos te dirán que qué tipo de niño eres, a qué fuente perteneces. Y tú les dirás que eres de la fuente preexistente y yo soy la descendencia de esa fuente. Luego te preguntarán que por qué estás fuera de esa fuente y tú les dirás que viniste del preexistente así que puedes ver a los que son de tu especie y los que no.

Esta conversación sigue y en el resto del fragmento, el maestro gnóstico explica la naturaleza de los Arcontes y usa la palabra alienígena y dice: “Estos Arcontes, estas entidades extraterrestres, no son del todo alienígenas porque aparecen de la caída de Sophia, la divinidad femenina que los produjo cuando Ella arrancó a la humanidad de la fuente, el reino de lo pre-existente”.

Yo pediría a la gente que tenga en cuenta esta perspectiva, aunque añadiría una aclaración muy potente y es que los Arcontes o extraterrestres son arcanos desde la perspectiva cósmica, pero no en el sentido de que podemos confiar en ellos, o están más evolucionados o que tengan algún tipo de intención benévola hacia nosotros, porque si leéis con más profundidad los materiales gnósticos, los gnósticos dijeron muy claramente que los Arcontes nos tienen envidia e intentan inmiscuirse en nuestra realidad, quieren robarnos nuestra realidad porque de hecho nosotros estamos más cerca del corazón de Gaia-Sophia que ellos, y no debemos permitirles que lo hagan. Tenemos que reconocer que compartimos un sistema planetario con esta inteligencia cíborg, pero no debemos permitir que esa inteligencia se inmiscuya en nuestra inteligencia, y hay fragmentos explícitos en los textos gnósticos que dicen que la inteligencia humana es superior a la de los Arcontes y quiero que este punto quede muy claro porque hoy en día existen muchas palabrerías que provienen de gente muy inteligente, pero que afirman que los extraterrestres son nuestros creadores genéticos, que son superiores a nosotros, que son mentes maestras. Todos los materiales gnósticos niegan completamente esto y la clave de la interpretación gnóstica de los Arcontes está contenida en esta frase: No los tomes por lo que fingen ser, son impostores y estafadores, fingen que son nuestros creadores, pero de hecho no son nuestros creadores. Hay lecciones fabulosas en los materiales gnósticos para gente como yo que hemos experimentado abducciones alienígenas. Y la explicación de todo el fenómeno de los extraterrestres y los OVNIs desde el punto de vista gnóstico creo que es absolutamente sorprendente, mucha gente tiene curiosidad por este tema y no me gusta cuando el material gnóstico se centra en ese tema porque hay muchas más cosas que esa, pero diré que los materiales gnósticos contienen una explicación única de la intrusión alienígena. Aconsejo a la gente que aprenda de este material y, al mismo tiempo, si habéis tenido este tipo de experiencias, mirad vuestra propia infancia, buscad el origen de la vergüenza y vuestra habilidad para manteneros contra una realidad que intenta abrumaros y creo que ahí encontraréis vuestra relación con esas entidades.

Johanna: Bien, amigos, esto ya es mucho por hoy y esto hay que continuarlo con profundidad. Adiós.

Anuncios