Entrevistas No a su imagen 04

La Diosa Sophia y la recuperación de la sabiduría pagana y el camino a la Ecología Sagrada

11 de marzo de 2007

En Future Primitive

Johanna: Hola a todos, soy Johanna Harcourt con mi acompañante John Lash y estamos celebrando el equinoccio de primavera y somos como un par de detectives siguiendo las sorprendentes pistas que podemos encontrar.

Recordad que cuando terminamos la última charla hablé de la resistencia potencial del hecho de que tú, que eres un hombre, estás presentando un mensaje ecofeminista y sabemos que esto causa cierta inquietud entre las mujeres. Hemos hablado mucho de esto desde que tu libro fue publicado. ¿Podrías empezar explicando lo que tú sientes con respecto a este tema sin quejarte (risas) y decirnos cómo afecta a tu presentación de la historia de Sophia?

John: Gracias, Johanna. Creo que éste es un buen lugar para empezar. Esta charla del equinoccio de primavera está dedicada a la Divina Sophia y vamos a tratar la belleza y la profundidad de ese mito a lo largo de nuestra entrevista, pero no creo que sea inadecuado comenzar con el tema que planteas porque me afecta mucho y me gustaría compartir mi situación con la gente que está escuchando.

El ecofeminismo simplemente es una palabra que surgió en los años 70 y fue inventada por una socióloga francesa y su mensaje principal es que la forma con la que nosotros, como especie, tratamos a la naturaleza y la forma con la que tratamos a las mujeres, el género femenino de nuestra propia especie, están íntimamente relacionadas, así que si tratamos a las mujeres mal trataremos a la naturaleza mal. Y ese principio que ha sido adoptado de una manera generalizada se aplica a las mujeres así como a los hombres, el hecho de que las mujeres pueden tratar mal a otras mujeres y no miran a la naturaleza de una manera iluminada tendrá las mismas consecuencias que si los hombres lo hacen.

Y resulta que a lo largo de mi vida, debido a una serie de sucesos que comenzaron cuando yo tenía cuatro años, he estado muy comprometido con el hecho de entender y explorar la sabiduría de la diosa, de la diosa de la Tierra, y el resultado de esto en este momento de mi vida ha sido que he recuperado el mito de Sophia a través de las enseñanzas gnósticas que se perdieron y creo que en ciertos momentos me vuelvo inseguro y me desoriento porque, aunque me considero feminista desde el primer momento que escuché la palabra, no sé de verdad si existe algún hombre que haya sido reconocido por el movimiento feminista y ecofeminista como compañero genuino y a mí me gustaría recibir ese reconocimiento, no meramente para mí de una manera personal sino para el trabajo y la historia de Sophia.

Que yo sepa, soy el único erudito sobre el Gnosticismo que ha recuperado la historia y la he reconstruido en una narrativa coherente y creo que es un gran mito, quizás el mito más importante del ecofeminismo. Sí que me ha preocupado este hecho y no sé cómo me consideran en este ámbito y, como a menudo te he dicho, Johanna, y lo he dicho muchas veces: ¿quién va a aparecer de ese ámbito, de las poderosas mujeres iluminadas de nuestra época, y le de un reconocimiento a este mito? No me tienen que reconocer a mí, no se trata de un asunto personal, es un asunto mucho mayor de lo que yo soy, y espero que el hecho de que yo soy un hombre no se interponga en el camino de que este mito sea reconocido por lo que es.

Johanna: Como mujer, me gustaría dar mi opinión, pues he leído este mito muchas veces. Es importante decir que tú no lo inventaste sino que lo descubriste. Yo sé que tú lo recuperaste y sé que es una historia muy elegante para las mujeres y los hombres. ¿Cómo nos contarías el argumento de esta historia? Ésta es una historia que tú has recuperado de los escritos gnósticos antiguos y fuiste capaz de descifrar por tu trabajo con las constelaciones, tus conocimientos de astrología y astronomía.

John: Sí, el hecho de que contaba con conocimientos de astronomía y astrología y, en concreto, mi trabajo con la mitología sideral que compartí contigo hace 20 años, la primera vez que nos vimos en Santa Fe que miramos las estrellas. Todo esto me ha ayudado enormemente a restaurar este mito. Toda la información antigua que tenemos, todas las pistas antiguas indican que los gnósticos setianos, que es la escuela que yo sigo y que eran no cristianos, paganos y observadores de las estrellas, tenían un profundo conocimiento del universo. Os ofreceré de la manera más breve que pueda la sinopsis del argumento de la historia de Sophia y, como prefacio, diría lo siguiente: el propósito de la historia, según los gnósticos lo pretendían, era explicarnos quién era Gaia antes de convertirse en la Tierra. Lo sorprendente de sus capacidades chamánicas y su visión chamánica es que ellos no solo eran capaces de comunicarse con la Gran Madre, el espíritu de Gaia, la inteligencia viva del planeta, sino que eran también capaces de mirar en su biografía y entender de dónde vino Ella. Así que lo primero que tenéis que abrir en vuestras mentes para recibir esta historia es entender que la historia trata de quién era Gaia antes de llegar a convertirse en la Tierra y cómo Ella se convirtió en la Tierra.

Voy a intentar ser lo más breve. Cuenta la historia que al principio, cuando existían los mundos infinitos -siempre ha existido una multitud de universos y nunca fueron creados en primer lugar, no existe la teoría del Big Bang, no existe un momento inicial de creación, se trata de una creación continua- y en el mar de millones de galaxias, una galaxia en particular -que es nuestra galaxia llamada la Vía Láctea- surgió una singularidad y los gnósticos llaman a esta singularidad el monogenes, y las singularidades surgen en el núcleo de las galaxias periódicamente como un rizo que sale al revés desde las profundidades de la galaxia y se extiende a través de la galaxia y el juego de la creación es ver cómo tomará forma esa singularidad, cómo se va a manifestar.

Cuando surgió la singularidad en el núcleo de nuestra galaxia fue recibida como un potencial puro, como un impulso natural, podríamos decir que como un bello nodo, pero un nodo que no tiene forma, simplemente una masa de sonido puro. Y fue recibido por los dioses que habitan el núcleo de la galaxia que se llaman en terminología gnóstica los Aeones. Así que el gnosticismo es un sistema de monoteísmo en el sentido de que reconocen un poder originador supremo, pero también politeísmo puesto que reconoce a estos Aeones o múltiples divinidades.

Y las divinidades o dioses del núcleo galáctico -yo los describo como corrientes de luz con la apariencia del turrón- bailaron y llevaron esta singularidad o impulso a su propio ser y lo bailaron hasta que tomó forma. Ésa es una de las cosas que hacen en el centro galáctico que está vivo y despierto.

Luego llegó el momento -y éste es el tercer episodio- de que la singularidad, a la que le habían dado una cierta configuración, fuera proyectada desde el núcleo hacia fuera a las extremidades galácticas, para poder ser sembrada allí y pudiera hacer surgir mundos en los que estas posibilidades pudieran desarrollarse. Y el texto gnóstico dice que la tarea de dar una dirección específica a esta singularidad fue tomada por dos Aeones llamados Sophia y Christos. Así que podéis decir que en algún sentido, Sophia y Christos son los padres de la humanidad y muchos mitos indican que las entidades originadoras son parejas. Así que Sophia y Christos recibieron la singularidad de la compañía de los Aeones divinos del centro galáctico, el Antropos, y lo proyectaron hacia afuera como si fuera un rayo o un tallo opalescente de luz a través de la membrana que protege el centro galáctico, y la implantaron en las extremidades galácticas, en la tercera extremidad contando desde el centro, que es el área que nosotros habitamos. Vivimos en una galaxia lenticular espiral en el cuarto brazo.

Normalmente, ésa habría sido la tarea de los Aeones, pues los gnósticos enseñaron que existen muchos pléromas de muchas galaxias y los Aeones que habitan los núcleos de las galaxias bailan y juegan y periódicamente sacan del núcleo una ráfaga de su fuerza vivificadora que produce un mundo y dejan que ese mundo se despliegue según sus propias leyes heredadas. Ellos no crean, no imponen, no manejan los mundos que emanan. Normalmente ése es el punto en que la actividad de los dioses se retira y los Aeones del núcleo galáctico se habrían retirado y se dedicarían a observar cómo la autopoiesis y la espontaneidad de los mundos se desarrolla y se dedican a seguir el desarrollo de esta singularidad.

Y, ¿cuál es la singularidad que fue proyectada desde el núcleo galáctico y sembrada en el tercer brazo de nuestra galaxia? Los gnósticos la llamaron el Antropos, la cepa humana, una compleja espora genómica y nosotros, la humanidad que habita la Tierra, somos una cepa de esa unidad. Así que existe la posibilidad -y mantened vuestras mentes abiertas a esto, por favor- que existan otras cepas de humanidad en esta misma galaxia y ellos se parecerían a nosotros y tendrían sus propios mundos donde vivir.

Teniendo en mente ese concepto fantástico, llegamos a la siguiente etapa, que es la etapa crítica del mito gnóstico y se trata del acontecimiento de la caída de la diosa Sophia. Lo que le sucede a Sophia es que continúa mirando hacia afuera desde el centro galáctico y se siente tan fascinada por esta novedad llamada humanidad, por esta entidad tan singular que los dioses han proyectado, que comienza a soñar con el progreso de la singularidad, Ella sueña la experiencia de esta entidad incluso antes de tener la oportunidad de ver cómo se desarrolla. Así que el gran pathos del mito gnóstico es que Sophia, la diosa, incluso antes de convertirse en la Tierra, se vincula de una manera empática con la humanidad y se siente profundamente conectada a esta novedad especial de la raza humana.

Y en cierto momento Ella hace algo que el resto de los Aeones nunca hacen, o hacen muy rara vez, se trata de una excepción en el orden cósmico. Ella de hecho se lanza desde el centro galáctico y su torrente de luz dispara un haz de luz fuera al área de las extremidades galácticas, donde el Antropos ha sido implantado.

Ése es el momento decisivo de la cosmología gnóstica que se llama la Caída de la Diosa Sophia. Una de las cosas maravillosas de las enseñanzas gnósticas es que no imparten una enseñanza radical que yo esté restaurando, no enseñan que exista algo así como la caída de la humanidad. La humanidad no cae, nosotros no somos pecadores, no nos hemos apartado de ninguna manera de la unidad del cosmos, no tenemos un defecto porque nos hayamos alienado de Dios. Ésa no es la enseñanza gnóstica. Es la misma diosa la que cae y nuestro papel es ser empáticos y tener compasión por su aprieto, pues estamos profundamente implicados en su destino ya que la razón por la que Ella cayó es porque se sintió fascinada por nuestro potencial y por la novedad que representamos.

Ésa es la primera mitad del mito gnóstico. Por cierto, se trata de un mito complejo, os lo advierto, esto no es un cuento para niños o adultos, es un cuento que requiere de cierta cantidad de imaginación y paciencia para entenderlo.

La segunda parte del mito trata de las consecuencias de la caída de Sophia, porque se producen sorprendentes consecuencias, y esto da lugar a la aparición de los Arcontes o seres extraterrestres que encontráis en la sabiduría gnóstica.

Lo que quiero que quede totalmente claro es que el Antropos, la espora genómica que fue implantada en la galaxia, necesita un hábitat para desarrollarse como cualquier entidad y normalmente, en el curso de la evolución cósmica, un mundo o un planeta surgiría mediante la mecánica de la galaxia exterior y la humanidad se establecería en ese planeta. El increíble episodio que los videntes gnósticos nos revelaron es que el planeta al que la humanidad emigró es la metamorfosis de la misma Sophia. Así que Sophia es el nombre gnóstico que se refiere a la inteligencia y el espíritu de la Tierra antes de que se transformara en la Tierra, en la biosfera.

Johanna: Quiero escuchar la segunda parte que siempre guardas en tu bolsillo trasero. Afirmas que esta historia no es otro mito de diosas -y la Diosa sabe que necesitamos mitos de diosas- pero tú afirmas que éste es de hecho es el mito sobre la diosa que nos permite cambiar nuestras mentes, nuestros corazones, nuestra biología para cambiar y corregir el mundo. Afirmas que ésta es la dosis, el enteógeno. ¿Cómo lo sabes? ¿Por qué estás tan seguro de que este mito es la dosis que necesitamos?

John: Sí que hago esas afirmaciones y soy un mitólogo comparativo y hago esa afirmación basándome en lo que sé. No soy infalible, no conozco cada mito que existe en el mundo, pero puedo decir con total seguridad que conozco la mayoría de los mitos feministas, la mayoría de las historias sagradas de la Gran Madre, como mucha gente que escucha esta entrevista también puede conocer. Y os quiero decir que no es sin reservas que digo que el mito gnóstico de Sophia es el factor unificador supremo de los demás. No descarto cualquier otro mito de la diosa, desde la Mujer Búfalo o las historias tibetanas de Tara o Prajnaparamita. Todas las grandes historias de la diosa feministas son facetas de esta historia. Pero estoy convencido, por lo que he estudiado, que nunca jamás he encontrado nada que se parezca a esta historia, nunca he encontrado una narrativa de la madre planetaria divina que esté tan completa y sea tan coherente como ésta, y creo que proporciona los elementos clave para nuestra evolución, corrección y dirección hacia una forma de vida sensata y sostenible.

Johanna: En tu opinión, ¿cuándo se originó la historia, de dónde la recuperaste, cómo fue desarrollada, por quién y cuándo?

John: Son detalles importantes, no quiero dedicarle mucho tiempo, pero ofreceré una breve explicación. Estás planteando una pregunta importante porque es un tema trascendental el que estamos tratando.

No puedo saber cuándo se desarrolló, creo que la narrativa de Sophia, este mito visionario del origen de la inteligencia de nuestra Tierra debe ser muy, muy antiguo y la mejor forma mediante la que puedo rastrearlo es diciendo que es un mito originado por chamanes y videntes es la época del periodo paleolítico, es decir, desde alrededor del 50000 hasta el 20000 a. C. Durante ese periodo paleolítico sabemos que toda la cultura y espiritualidad de los pueblos antiguos que vivían en Europa estaba dominada por la mística de la Diosa Madre y yo creo que los chamanes más consumados y los linajes de chamanes que había en aquella época -se trata de la prehistoria, por supuesto- tenían una antigua tradición en la que preservaron esta historia. Luego creo que entre el 9000 y el 7000 a. C. comenzamos a ver estructuras megalíticas fantásticas en Europa como Newgrange en Irlanda, que son lo que se denomina tumbas de corredor. pero de hecho si las miráis, siguen el modelo de un útero de una mujer y sabemos que el camino del Sol pasaba a través del útero o del canal de entrada a la estructura megalítica hasta la cámara central, que era el útero, en ciertos momentos del año. Así que los habitantes megalíticos que diseñaron estos lugares contaban con una tremenda sofisticación astronómica.

Al mismo tiempo, yo creo que esos constructores eran los guardianes y conservadores de este mito. Finalmente el mito llegó a la época de la alfabetización y la alfabetización comenzó en la Europa pagana alrededor del 900 u 800 a. C. con el invento de los alfabetos seculares. Yo creo que estos alfabetos fueron inventados por los iniciados y videntes para educar a la gente y transmitirle la historia de la Diosa. Desde entonces en adelante, la historia de la Diosa fue preservada en los Misterios paganos como he descrito en mi libro hasta la época en que la religión cristiana comenzó a recibir poder y los ideólogos cristianos hicieron lo posible para aniquilar absolutamente la historia y cualquier evidencia que alguna vez existió de ella.

Brevemente ése es el trasfondo histórico verificable de este mito.

Johanna: Me acuerdo una vez que les estaba enseñando poesía a niños de 7 años en Santa fe en la escuela y ellos me preguntaron cuáles eran los planetas y les dije los nombres y un niño levantó su mano y preguntó: ¿Y el planeta Uterus? Volviendo al tema principal, a mí no me gusta demasiado esto de poner mi cuerpo de mujer en manos de un doctor hombre, así que quiero preguntarte de nuevo, ¿cuáles son los elementos clave de la historia que hacen que sea única? y una historia tan femenina, ¿cómo puede venir a través de un hombre?

John: Volvemos de nuevo a esta inquietud y yo desearía que fuera una mujer la que adoptara esta historia y la contara para no ser el único que la cuenta, y creo que la posibilidad de que eso suceda está fuera de mi alcance. Yo ya he hecho lo que podía hacer y he intentado explicar, con mi estilo y mi intelecto, el resumen de la historia. Es una historia que tiene que ser contada poéticamente y podría ser narrada de muchísimas formas. Yo lo que he hecho es ofrecer la estructura y soy consciente de que no es fácil seguir la historia, puede ser complicado y laborioso. Al mismo tiempo, la mayor aspiración de mi corazón es haber dado un esbozo de la historia y ofrecido una estructura lo suficientemente clara para que otras personas la retomen, la desarrollen y participen en ella, porque la participación es la clave. No se trata meramente de una historia que hay que entender, es una historia que sientes y que llevas a tu corazón y a cada célula de tu cuerpo. No es un juego intelectual al que juego aquí. Me complace decir que de hecho algunas personas han adoptado esta historia a su manera.

Hace dos años, tú lo sabes Johanna, estábamos trabajando aquí en España y una persona de California contactó conmigo, una persona que está relacionada con la culturas tribales y la contra-cultura y me propuso hacer una actuación de danza en trance usando ciertos elementos de la historia de Gaia y la caída de Sophia. Me sentí tan conmovido de que lo hicieran y creo que ésa es la manera con la que se ha de usar la historia y pasar de mis manos para convertirse en un tesoro que será desarrollado y disfrutado por muchas personas.

Johanna: ¿Cuáles son los mejores canales para difundir la narrativa sagrada por el mundo y también dónde has encontrado la mejor recepción del mito?

John: La mejor recepción del mito que he encontrado hasta ahora desde que lo publiqué en metahistory.org -ahí hay una versión, bueno, existen varias versiones de la historia ya- es lo que acabo de describir: la oferta voluntaria por varias personas en California para hacer la historia en una obra dramática con música y danza, que es una bella manera de difundir el mito. Como erudito soy muy nómada, no soy una persona urbana y no me muevo por ambientes donde me mezclo con mucha gente. Necesito mucho aislamiento y soledad para mi trabajo, aunque la desventaja es que no encuentro a las personas que me podrían ayudar y fomentar esta obra.

David Abraham ha sido reconocido como defensor del ecofeminismo y yo no sé realmente dónde yo estoy con respecto a ese movimiento, pero estoy abierto a la idea de que la narrativa de Sophia irá en esa dirección, será difundida en esa dirección.

Johanna: Una pregunta con dos partes. Te he oído llamar a esta historia una narrativa maestra y a veces, cuando cuentas esta historia incluso yo me pierdo un poco. Perdona por ser dura contigo, pero ¿podrías explicar un poco esta narrativa maestra?

John: Tu pregunta versa acerca de dos elementos de la historia. Mi presentación de la historia que puede causar salvedades. Así el primer elemento es la complejidad de la historia y el segundo elemento es la supuesta superioridad de la historia. No es una narrativa maestra, es una señora narrativa (mistress narrative). Existe un movimiento contra la narrativa maestra que tiene que ver con el postmodernismo, el deconstructivismo y demás -que a mí no me importa de manera particular-, pero el hecho es que las mentes jóvenes hoy, la gente que tiene una profunda y rica imaginación y que podría recibir esta historia, muestran reservas y han llegado a entender que la narrativa maestra o un mito que afirma ser supremo de alguna forma se identifica con la autoridad y esta gente rechazará la autoridad y por lo tanto rechazará el mito. Espero con todo mi corazón y alma que el mito de Sophia no tenga ese problema porque no es una narrativa maestra en el sentido de que aquí está John Lash regurgitando una historia gnóstica poco clara que él quiere imponer sobre todos los demás mitos. No es eso en absoluto. Es la señora narrativa en el sentido que fundamenta e integra el resto de las historias sobre la diosa. ¡Me encantan todas las historias sobre la diosa! Tú lo sabes, Johanna. Me contaste la historia sobre la mujer búfalo con lágrimas en los ojos y yo la escuché con lágrimas en mis ojos. Me gusta la historia de la gran mujer búfalo blanca. ¿Por qué me siento más unido a la historia de Sophia que a la historia de la blanca mujer búfalo? Porque contiene toda la dimensión cósmica de lo que es la especie, por eso es muy importante que la escuchemos. Yo no creo que yo sea la mejor persona para narrar la historia, un niño de 10 años podría contar la historia, una persona de 99 años podría hacerlo, un chamán africano podría narrar la historia, eso es lo que me gustaría ver.

La complejidad de la historia está relacionada con la complejidad de nuestra situación y es una bella complejidad y, Johanna, has usado la palabra correcta, es una complejidad elegante y esa elegancia es el extraño atractivo de la historia. Si puedes entrar en su elegancia, puedes entrar en la historia independientemente de lo compleja o poco atractiva que puedas verla al principio.

Johanna: Éste es el programa de primavera, estoy viendo algunas bellas nubes que se reúnen para el atardecer aquí. ¿Y el resto de los episodios? ¿Nos los cuentas hoy?

John: Decidimos que nos íbamos a centrar en Sophia hoy porque, de manera tradicional, los equinoccios han sido momentos de celebración de la diosa. Eso hacíamos un poco en Santa Fe cuando nos conocimos, la gente venía y conmemorábamos a la diosa en esta época. Así que es fantástico hacerlo de nuevo. Creo que ésta es la cuarta charla de nuestra serie. Junto a esta charla he publicado todos los temas de los que vamos a hablar en las 10 entrevistas relacionadas con mi libro. Así que en el próximo episodio, veremos la segunda mitad de la historia de Sophia, qué ocurre después de que la diosa se caiga desde el centro galáctico, y a lo largo de estas entrevistas extraeremos todos los aspectos del mito de Sophia que son tan importantes para nuestra supervivencia evolutiva e intentaré hablarlos con Johanna de una manera diferente a la tratada en el libro o de una manera que realce y complemente lo que he dicho en mi libro.

Para terminar diré que podéis encontrar el mito de Sophia narrado en nueve episodios breves en No a su imagen y podéis encontrar otras versiones y comentarios sobre él en metahistory.org y se trata de la historia que amo sobre alguien que amo y os animo a que veáis si también podéis enamoraros de la historia.

Johanna: De acuerdo, adiós a todos y hasta el siguiente programa.

 

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