Entrevistas No a su imagen 02

El virus de la religión salvacionista

22 de febrero de 2007

En Future Primitive

Johanna: Hola a todos, soy Johanna Harcourt y estoy aquí con John Lash a punto de comenzar nuestra segunda charla sobre su nuevo libro Not in His Image y, aunque tengo unas cuantas preguntas, el tema de esta charla es “El virus de la religión salvacionista”. Comenzaré, John, con una pregunta: A menudo se afirma que los escritos gnósticos eran anticristianos y hay una tendencia a entender que son materiales que no conllevan un mensaje positivo y alentador. Asumiendo que el mensaje del Cristianismo es de amor y amabilidad, ¿podrías explicar las supuestas características anticristianas del Gnosticismo?

John: Es una muy buena pregunta, y muy importante porque pienso que esta etiqueta de “anticristiano” tiende a ahuyentar a la gente y sin duda causa algunas inquietudes. Creo que la mejor forma de explicar cuáles son los elementos anticristianos del Gnosticismo, en primer lugar es analizar lo que se considera que es cristiano. Si creemos que es cristiano tener una actitud de amabilidad con otras personas o creer en el amor fraternal, el altruismo, tratar bien a otras personas, la compasión, etc., entonces sin duda no hay nada anticristiano en el Gnosticismo. Ayuda separar los aspectos éticos del Cristianismo de los aspectos ideológicos.

¿Cuáles son los aspectos éticos del Cristianismo o que a menudo se atribuyen al Cristianismo? Por ejemplo, el amor fraternal, el altruismo, amabilidad con los demás… Mucha gente argumentaría que esos principios éticos no son exclusivos del Cristianismo y yo sin duda estoy de acuerdo, pero eso es lo que nos viene a la mente cuando pensamos en la actitud cristiana. Así que quiero dejar claro que no hay nada en los escritos gnósticos que vaya en contra de esos principios éticos. Lo que es anticristiano en los escritos gnósticos está dirigido contra la ideología de las creencias cristianas y cuando hablo de esa ideología me refiero a algo muy concreto, me refiero a la creencia en la salvación por parte del mesías o el único hijo de Dios, el dogma de la resurrección, la creencia en el dios padre que creó el universo completamente solo y que dio a la humanidad un conjunto de normas mediante las cuales tenía que vivir, como los Diez Mandamientos, y que nos castiga si no seguimos esas normas y nos recompensa si sí lo hacemos.

Todo ese complejo pertenece a la ideología del sistema de creencias cristiano y es esa ideología la que los gnósticos rechazaron y refutaron, pero no se opusieron de ninguna manera a los principios del amor, la amabilidad y la compasión.

Johanna: Entiendo lo que dices, pero usas la palabra “salvacionista” para referirte a las religiones abrahámicas en vez de “iluminismo”. Ésa es la palabra que usamos para definir el gnosticismo y los Misterios.

John: Correcto.

Johanna: Me gustaría que definieras el salvacionismo de manera muy clara.

John: Bien, el contraste entre lo que yo llamo salvacionismo y el iluminismo es el núcleo de mi libro y también está en el núcleo de la civilización occidental. Es interesante que, cuando yo estaba en la Marion Foundation en noviembre de 2001, Elaine Pagels estaba también y la Marion Foundation -que ahora es el Marion Institute- presentó una conferencia sobre varios puntos de vista del Cristianismo. Es interesante que Elaine Pagels, que es la erudita principal del Gnosticismo en el mundo hoy, recurrió bastante a mi uso de la palabra iluminismo, y aquello era realmente una novedad para ella y me sorprendió que ella no hubiera oído usar esa palabra antes como una forma de describir el camino gnóstico de espiritualidad. Eso me llevó de nuevo a la idea de que los eruditos que están profundamente inmersos en estos materiales no han definido claramente, en algunos casos, los paradigmas que están aquí implicados.

Lo que yo intenté hacer es definir dos tipos de paradigma, dos maneras distintas de mirar la experiencia espiritual y la evolución espiritual de la humanidad: la salvacionista y la iluminista.

El camino o enfoque salvacionista hacia la espiritualidad y la religión significa que buscas la salvación en un agente superhumano o una deidad fuera del planeta. Ésta es la esencia del Judaísmo y del Cristianismo y con salvación me refiero a que existe una suposición de que necesitamos que nos salven. Esto significa que necesitamos que nos rescaten, pero ¿de qué necesitamos que nos rescaten? Esto significa que en estos sistemas de creencias -Judaísmo, Cristianismo e Islam, que son las religiones abrahámicas- se asume que nosotros como seres humanos tenemos defectos, que somos incapaces de dirigir nuestro propio comportamiento de una manera inteligente y compasiva y, debido a nuestros defectos o porque somos pecadores (por usar el término católico) necesitamos que nos salven, y esa salvación solo puede suceder desde fuera de la condición humana. Ésas son las premisas básicas del salvacionismo: existe un defecto en la humanidad que solo puede ser remediado desde fuera de la condición humana.

Ahora, cuando comparas eso con el punto de vista gnóstico y la espiritualidad de los Misterios paganos, encuentras la mayor diferencia posible que puedas imaginar. El contraste es inmenso porque simplemente en el camino del iluminismo, que caracterizó a los gnósticos, tenemos como seres humanos la iluminación potencial o completa dentro de nosotros mismos.

Johanna: Define iluminación.

John: La iluminación es ser responsables de nuestro propio potencial y desarrollar nuestro potencial como seres creativos y también como animales compañeros que vivimos con otras criaturas en la Tierra, desarrollar nuestro potencial hasta el grado más alto para hacernos criaturas compasivas y creativas en todo lo que hacemos. Los iniciados gnósticos y paganos asumían que tenemos ese potencial, está integrado en nosotros como un legado divino, y que todo lo que necesitamos hacer es iluminarnos o despertarnos a nuestro propio potencial. Creo que muchas personas que escuchan esta entrevista reconocerán que ese camino gnóstico del iluminismo es muy similar a, y podría ser considerado como paralelo, al Budismo.

Johanna: Son diferentes.

John: Es diferente solo en el sentido de que los gnósticos tenían una metodología para conseguir este estado iluminado que es diferente a las prácticas budistas -que puede ser otro extenso tema de debate-, pero básicamente, a todos los efectos prácticos, podemos asumir un paralelismo ciertamente muy cercano entre el iluminismo gnóstico y la iluminación del Budismo.

Johanna: ¿Te gustaría hablar un poco de las diferencias en las prácticas?

John: No en este contexto, pero más adelante en una de las próximas charlas -pues va a haber diez charlas sobre mi libro- creo que estaría bien que dedicáramos una charla a los paralelismos entre los gnósticos y los budistas.

Johanna: De acuerdo. Ahora quisiera que nos hablaras de lo que quieres decir con virus como has descrito el programa salvacionista.

John: Es muy interesante y el lenguaje que uso aquí es muy fuerte, es una metáfora fuerte e impactante para ciertas personas. Hice una entrevista en una radio americana el año pasado y el entrevistador se sintió muy ofendido por el hecho de que yo dijera que el sistema de creencias del Cristianismo es un virus insertado en la mente humana.

Mi elección de esta metáfora del virus apareció porque, cuando comencé a trabajar los textos coptos en profundidad después de vivir veinte años con los evangelios de Nag Hammadi y con el Gnosticismo -creo que fue en 1996 cuando me sumergí profundamente en los materiales- y puesto que vivía aquí en Europa, tuve la oportunidad de usar ciertas bibliotecas en París, Amsterdam y Bruselas, que tenían mucho material sobre este antiguo sistema de creencias. Y sucedió que al mismo tiempo que yo me sumergía en esta investigación, comencé a estar online por vez primera, no solo tenía un ordenador para escribir sino que me hice un correo electrónico y comencé a ir a tientas por internet. Y, por supuesto, una de las primeras cosas de las que me di cuenta es que internet es un virus. En el momento que tienes un correo electrónico y te involucras en ese mundo te das cuenta de que todo esto son virus. Así que me confronté a la realidad del virus en el entorno de los ordenadores mientras trabajaba justo en el mismo momento en que yo intentaba llegar a la clave de esta cuestión de los Arcontes y la protesta gnóstica contra el Cristianismo, y fue en ese contexto que la metáfora del virus se me sugirió.

Añadiría a esto, sin embargo, que al ir más allá en mi investigación me sorprendió descubrir que otros autores sobre el Gnosticismo habían usado la misma metáfora: Robert Eisenman, que fue principalmente un erudito de los Pergaminos del Mar Muerto, usó la metáfora del virus para describir la ideología salvacionista de los zaddikim. Y no solo eso sino que si de hecho retrocedemos a los registros históricos -y me refiero a esto en mi libro en un par de lugares-, si retrocedéis a los primeros siglos de la era cristiana y la época en que se supone que vivió Jesucristo, la época en que esta fiebre apocalíptica recorría el mundo clásico y salía de Palestina, descubrís que de hecho la gente que escribía en aquella época ya usaba la misma metáfora. La encontráis en las Cartas del Emperador Claudio, en los documentos de otros intelectuales paganos de la época y también en el mismo Nuevo Testamento, la metáfora de la plaga o el virus se usa en el Nuevo Testamento en los Actos, hay una descripción de San Pablo donde a él se le acusa de ser un portador de un virus o una plaga.

Así que me sentí muy intrigado por el hecho de que yo había seleccionado esa metáfora a mi manera y, cuando recurrí a las fuentes antiguas, esa metáfora ya estaba siendo usada para el mismo fenómeno que yo investigaba 2.000 años antes.

Johanna: Dices en el libro que lo que llamas Arcontes pueden ser considerados como parásitos de la mente, ¿tiene esto relación con lo que tú llamas virus salvacionista?

John: Sin duda creo que el uso de la metáfora será más claro para la gente de hoy en día porque todo el mundo sabe lo que es un virus informático y no hace falta mucha imaginación para comparar la mente humana con un ordenador. Mucha gente lo ha hecho para bien o para mal y, si permitimos que la mente humana sea comparada con un ordenador y si admitimos que los ordenadores pueden tener virus, entonces también tengamos que admitir que la mente humana también pueda tener virus. Creo que es tan simple como eso y yo estoy realmente convencido de que los gnósticos hace 2.000 años, los antiguos videntes de los Misterios paganos, ya estaban con estos temas, eran capaces de concebir y también probablemente de percibir y detectar la existencia de virus en la mente humana. He tratado este tema, como sabes, en mi libro e intenté tratarlo de una manera muy cuidadosa porque no quería introducir ningún tipo de ideas paranoicas o fantásticas. Pero al mismo tiempo, creo que probablemente sea una de las herramientas más valiosas que tenemos. La noción de que hay cosas que operan en la mente humana como si fueran implantes, no necesariamente implantes físicos como un bit informático implantado en la nariz de una persona, sino como implantes ideológicos que infectan la mente humana y hacen que nos comportemos de una manera anormal, y la posibilidad de un parásito mental de ese tipo es algo que encuentras cuando buscas en estos materiales gnósticos, no es algo que yo me haya inventado, está justo ahí en los materiales.

Johanna: ¿Cuál es la diferencia entre un Arconte y un sistema de creencias?

John: Puede que no exista diferencia alguna. Un Arconte puede que no sea algo diferente a un sistema de creencias, una personificación de un sistema de creencias. En mi libro, intento explicar que este sistema desconcertante de los Arcontes puede ser una de las informaciones más útiles que podemos extraer del Gnosticismo, pero es una información que hay que manejar con mucho cuidado, con una gran cantidad de seriedad. Yo diría que la evidencia textual indica que los gnósticos eran parapsicólogos, personas que entendían los profundos mecanismos de la mente humana, y que creían de hecho que los Arcontes, los gobernantes o las autoridades, eran de verdad seres extraterrestres, una especie alienígena. Ellos lo creían, pero al mismo tiempo, tenían algo así como una doble visión: también creían que la importancia de los Arcontes no es tanto que pudieran existir como una especie de cyborgs, sino que su importancia real es que pueden penetrar en nuestra mente y habitarla. Así que creo que en un análisis final realmente no importa si te gusta o no la noción de los Arcontes como una especie extraterrestre, eso es irrelevante en un cierto punto. Lo que realmente es relevante es ¿están sus programas y creencias operando en nuestras propias mentes de una manera autónoma?

Johanna: ¿Cuál crees que es la percepción más útil de esta protesta gnóstica contra el salvacionismo?

John: Ésa es una muy buena pregunta porque los argumentos gnósticos contra el salvacionismo, que yo he reconstruido en mi libro, no es algo que sea fácil seguir. Es un asunto complicado que requiere paciencia y tiempo, entender por qué protestaban los gnósticos y también entender la amenaza que ellos representaron para los seguidores del salvacionismo de aquella época y cómo era esencial que los gnósticos fueran silenciados y que sus escritos fueran erradicados porque, si se hubiera permitido que sobrevivieran, habrían representado una gran amenaza para el ascenso del Cristianismo y yo diría que el Cristianismo no habría llegado al poder de la manera en que lo hizo si los gnósticos no hubieran sido brutalmente eliminados de la manera que sucedió. Esto implica algunas cuestiones espirituales y filosóficas densas, también algunas cuestiones históricas, pero creo que, cuando lees todo ese material, lo que alcanzas al final es la simple comprensión de que somos responsables de lo que creemos o, yo diría, de lo que elegimos creer, y que las creencias son más una elección que algo que aceptamos como impuesto. Así creo que yo resumiría que el mensaje gnóstico tiene que ver con la elección de creer, la posibilidad de elegir las creencias y, de hecho, la palabra “hereje” viene de una palabra griega que significa “elegir”, así que un hereje -y los gnósticos fueron acusados de ser herejes- es simplemente alguien que elige creer en algo o no creer en algo. Creo que el impacto más potente de su protesta fue que nos devuelve nuestra libertad para elegir en lo que queremos creer.

Johanna: Bien, algunas personas defienden la idea de que necesitamos ser salvados de lo que no sabemos que creemos, pero quizás, cuando sabemos en lo que creemos y hemos elegido nuestras creencias, entonces el paradigma salvacionista ya no tiene sentido.

John: Bien, yo puedo aceptar que ciertas personas al final elijan creer en el paradigma salvacionista después de haber tenido en cuenta otras opciones, pero la realidad es que las cosas no suceden así. Miráis al mundo hoy, miráis a la gente que sigue la fe judía, cristiana o islámica y son personas que no han elegido sus creencias de entre una variedad de opciones posibles, sino que se les ha enseñado las creencias, han aceptado una imposición y la razón por la que el sistema de creencias salvacionista tiene tal poder -que se mide en números, se mide por la cantidad de personas que lo siguen- no es una medida en función de la verdad, porque esas personas no lo aceptaron por propia voluntad, sino que fue impuesto. Así que creo que sería muy interesante ver si a la gente se le permitiera elegir, ¿terminarían siguiendo el sistema de creencias del salvacionismo, creer que toda la experiencia humana saldrá bien si dependemos de una entidad sobrenatural? Ése sería un experimento interesante.

Johanna: Pongámonos un poco políticos aquí. ¿Cómo ves la protesta gnóstica contra la ideología judeocristiana en términos del fanatismo religioso que se manifiesta en el mundo actual? ¿Qué relación ves entre estos dos fenómenos si es que hay alguna?

John: Yo creo que hace 2.000 años los gnósticos ya estaban señalando la manera en la que la humanidad podía salir de esta trampa y fuera del horror del fanatismo religioso, y no puedo pensar en una época más apropiada para que el mensaje radical pagano del Gnosticismo, que trato en mi libro, salga al mundo  porque, si los gnósticos no hubieran sido eliminados y sus escritos no hubieran sido destruidos, entonces habríamos tenido una opción desde el principio, una alternativa al programa salvacionista. Y ahora, después de 2.000 años, vemos hacia dónde nos conduce el salvacionismo, vemos que el terrorismo está basado en la ideología de la salvación, no importa cómo se mire, esto es un hecho irrefutable. Y creo que es erróneo ignorar las creencias religiosas que tienen los terroristas y decir simplemente que son locos y que están guiados por factores económicos o que han sido quizás manipulados por gente que está más loca que ellos. Ignorar eso y decir que las creencias fundamentales del Islam no tienen nada que ver con la forma en que se comporta esta gente es un completo error.

Creo que si los gnósticos estuvieran aquí hoy, un gnóstico os diría básicamente: “Os lo dijimos hace 2.000 años, intentamos señalar que el sistema de creencias salvacionista -que es común al Judaísmo, Cristianismo e Islam- es un error para nuestra especie, es engañoso y contiene un potencial para una violencia terrible y para un horrible comportamiento autodestructivo porque está centrado en el concepto del castigo que solo puede ser suscrito por una deidad externa al planeta”. Coloca todo el destino de la humanidad fuera de nuestras manos y creo que nada puede ayudarnos más, para afrontar el problema del terrorismo y la ideología del terrorismo actual, que la protesta que los gnósticos intentaron hacer hace 2.000 años.

Johanna: Permíteme que termine con una pregunta final. De una manera estereotipada, algunas personas podrían pensar que una mujer en la tradición pagana sería una bruja, una persona extraña que baila en los círculos de piedra. ¿Me puedes decir cómo sería un gnóstico contemporáneo de los Misterios?

John: Por supuesto, siempre que uso la palabra gnóstico o pagano soy consciente de que hay una susceptibilidad asociada a estos términos porque han tenido una connotación negativa durante tantísimos años, pero para responder a tu pregunta directamente diría que, para apreciar este fantástico don que contienen las enseñanzas gnósticas, es necesario que imaginemos cómo sería un gnóstico o un pagano de una forma diferente. Yo describiría a esas personas de esta manera: en primer lugar son personas que tienen un gran intelecto y son capaces de pensar de una manera crítica y seria sobre muchos temas, pero al mismo tiempo, tienen una conexión muy apasionada y extática con la Tierra y con el entorno natural. Eso explica el baile alrededor de las piedras, eso explica la connotación tan erótica que a veces se asocia con los gnósticos, las brujas y los paganos. No se trata de que fueran personas sin moral, tenían su propio código de moralidad, que ha sido totalmente ignorado, pero su pasión básica estaba basada en su conexión con la tierra y en la belleza y el poder sobrenatural de Gaia y es sobre esa base sobre la que se desarrollaron todos sus valores y sus perspectivas espirituales. Espero que haya sido útil.

Johanna: Bien, ha sido un placer como siempre hablar contigo.

John: Siempre es un placer hablar contigo, una amiga ya de 20 años, y me siento agradecido por la oportunidad de hacer estas charlas en Future Primitive, así que gracias Johanna.

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