Un mensaje único de amor

el

Capítulo 19: Un mensaje único de amor

La víctima divina refleja a la humanidad, no a la solución de nuestro sufrimiento ni a la forma de vencerlo, sino nuestra total y devoradora esclavitud a él. La victimización funciona porque hace que la fuerza del sufrimiento parezca más fuerte que la fuerza de la vida misma.

Obligados a amar

Por si todo esto no fuera suficiente –y es mucho, un gran abismo al que mirar sin vértigo–, hay un giro final y fatal, como el gancho del anzuelo que lo mantiene sepultado en la carne. El inmenso poder del chivo expiatorio se debe al complot víctima-agresor, pero la víctima divina de la historia de la salvación no es solo una víctima: es también un emisario divino con un mensaje único de amor. Jesús es el mensajero sublime de amor, así lo cree mucha gente. Cuando los fariseos le preguntaron: “¿Cuál es el primer mandamiento de todos?”, él contestó:

El primero de todos los mandamientos es, Escucha, oh Israel: El Señor, nuestro Dios, es uno. Y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas: éste es el más grande y el primer mandamiento. Y el segundo es éste: amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento superior a éste (Marcos 12:29-31)

Todo esto suena maravilloso hasta que uno se hace la pregunta: ¿Quién necesita de verdad ser forzado a amar? Cualquiera que ha amado algo en la vida, sea a otra persona, a un animal, a un lugar de la naturaleza, a una obra de arte –lo que sea–, sabe que el amor viene por su propio poder. No puede ni necesita ser ordenado. Imagina que te enseñan el Gran Cañón y te mandan amarlo. Puede que no lo ames, pero si lo haces no necesitas que te lo manden. Amamos de una manera espontánea, a través del poder del amor mismo, que no puede ser ordenado. Si esto es una verdad obvia sobre el amor en la experiencia humana, ¿por qué el amor a Dios y al prójimo deberían ser diferentes?

El mandato de amar es la suprema estrategia manipuladora del plan de dominación y es profundamente traicionero. (En un poema de dos versos “Réplica a Jesús”, D. H. Lawrence decía que lo que sea que lo fuerza a amar engendra un asesino en su propio seno). Pero para ser un poco más generoso, se podría considerar la declaración central del paternalismo divino, cuyo principal portavoz es Jesucristo. Mucho de lo que dijo Jesús son tonterías palmarias que van contra la naturaleza humana, como los versos anteriores, pero nadie pestañea cuando se pronuncian estos mandamientos. ¿Por qué no? Porque el mensajero del amor es la víctima divina disfrazada de ser humano y refutar a Jesús disiparía el poder exonerador del chivo expiatorio. Estaríamos completamente solos sin normas que seguir, forzados a valorar lo que es bueno y malo por la confianza en los patrones humanos sin absolución para los criminales ni venganza para las víctimas. Ésta es la insoportable verdad existencial de la condición humana –pero no, solo suponemos nosotros que es insoportable–. De hecho, no la hemos probado, nunca la hemos vivido para ver cómo se siente de verdad. Hay tanto condicionamiento religioso e histórico estratificado en la psique humana que impide el acceso a la veracidad desnuda de nuestra propia experiencia. R. D. Laing afirmó que la destrucción máxima que se puede causar a un ser humano es aniquilar su capacidad de tener su propia experiencia –y el monoteísmo patriarcal ha producido esto usando la religión como pretexto–. Hablando desde la misma percepción, los gnósticos advirtieron de que el salvacionismo derrotaría nuestro don divino, la nous, el potencial humano para aprender y desarrollarse. ¿Cómo podemos saber lo que los humanos son capaces de hacer siguiendo sus propios recursos si confiamos en un agente sobrehumano que decide de antemano sobre los asuntos más elementales de la vida?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s